Vendedores de disfraces en la capital chiapaneca afirmaron que la venta de estos productos ha caído hasta un 70 por ciento.
Comentaron que el motivo principal es la falta de clases presenciales, ya que es una tradición que en la recta final de año se realicen los eventos pastorales, posadas o representaciones del nacimiento del niño Jesús, pero este año al no haber clases, todas esas actividades se suspendieron.
Bety Juárez, vendedora de ropa en el interior del mercado Juan Sabines, dio a conocer que derivado de la falta de clases presenciales los disfraces, tanto de Día de Muertos como de Navidad, no han tenido salida al púbico a diferencia de años anteriores, que para estos giros representaban las fechas más fuertes en lo que respecta a la venta.
La empresaria precisó que estos eventos y representaciones se hicieron en menor medida, por ello se han vendido un aproximado de 50 modelos, siendo Santa Claus el más solicitado.
“Por ejemplo, el año pasado tuvimos pedidos de varias escuelas y eran cerca de 50 disfraces; entonces nos iba muy bien durante esas fechas y festividades”, comentó.
Otro de los aspectos es el ambulantaje, que ha ganado mucho terreno en los alrededores del mercado Juan Sabines, además de que los informales han variado la venta, ahora también venden ropa, zapatos y disfraces, lo que afecta severamente la economía de los locatarios.
“Como pequeños comerciantes, la realidad es que estamos desesperados porque hemos pedido la ayuda a las autoridades, pero la verdad es que la venta irregular sigue creciendo, es un tema que no podemos seguir soportando”, expresó.












