Crónicas mundialistas, parte VII: el historial contra nuestros rivales de grupoA todos los otros integrantes del grupo A ya nos los habíamos encontrado… de una u otra forma.
Sudáfrica
Todos recordamos dónde estábamos la mañana del 11 de junio de 2010. Inauguración del primer mundial en África, nos volamos la prepa y cambiamos las chelas por juguito de naranja. México, jugando de negro por primera vez en nuestra historia (algo que todos amaríamos ese día pero eventualmente padeceríamos), dominaba pero el gol no caía. Llegó Tshabalala, con el segundo mejor gol inaugural de la historia (Philip Lahm cuatro años antes sigue siendo el número 1) y después Rafa Márquez a darnos un merecido empate.
Curioso que ellos nos repitan el favor, ahora en el Azteca, y que sea exactamente 16 años después a la fecha. Esperemos que México gane por fin un partido inaugural.
Corea del Sur
Dos veces nos hemos topado a los Surcoreanos, dos victorias memorables a favor de México. Primero: nuestro debut en Francia 98. Un Tri que llegaba con muchas dudas a un grupo complicadísimo, y que necesitaba forzosamente el triunfo para tener margen de error ante Bélgica y Holanda. Como en toda esa fase de grupos, comenzamos perdiendo.
Después, nos sonrió la fortuna. Seok Ju Ha, el mismo que nos metió el gol de tiro libre gracias a un desvió, entra fuerte por detrás sobre Ramón Ramírez sin explicación. Roja directa. Luego Peláez, cinco minutos después de entrar, cabecea mal pero se encuentra con un rebote, y termina por reventar la red. Después, un rebote de un centro de “RaRa”, y llega Luis Hernández a solo empujarla a un metro del arco. A 6’ del final, Cuau conduce y el propio “Matador” solo se da la vuelta y define para su doblete. 3-1 en Lyon, en la tarde en que el mundo conoció la “cuauhteminha”.
20 años y 10 días después, ahora en Rostov-On-Dov. El México de Osorio venía de vencer a Alemania, y no podía permitirse perder con un rival más “accesible”. Carlitos Vela anotaría su único gol en mundiales, y luego “Chicharito” marcaría por tercer mundial consecutivo, antes de que Heung-Min Son (quién más) descontara para los Coreanos. Días después daríamos lástima ante Suecia, perdiendo el primer lugar de grupo y necesitando que esta misma Corea del Sur nos hiciera el favor de vencer (y eliminar) a Alemania.
República Checa
Como tal, nunca nos hemos enfrentado a la selección hoy conocida como Chequia, pero como ellos heredaron la historia de la dividida Checoslovaquia, sí será de hecho nuestro segundo enfrentamiento. Aquel país, que ganaría una Euro y jugaría dos finales del mundo, tuvo mucho mayor protagonismo que lo que la actual Chequia ha tenido en los últimos 20 años.
Nuestro único enfrentamiento fue en Chile 62. Para ese partido, México estaba en su quinto mundial y su 13° encuentro, todavía sin conocer la victoria. Apenas cuatro años antes logramos nuestro primer punto, un logro histórico. Ya habíamos perdido con Brasil y España, y llegábamos al último duelo, en Viña del Mar, sin chances de pasar. Comenzó todo terrible, con gol antes de cumplir un minuto de parte de Masek.
Sin embargo, inexplicablemente, México dio su mejor partido por mucho en los primeros 40 años de Copas del Mundo (hasta 1970 no volveríamos a ganar). Con goles del “Chololo” Díaz (en posible fuera de lugar), de Alfredo Del Águila y de Héctor Hernández (de penal), el Tri, que jugaba todavía con una preciosa combinación de guinda y azul, le dio la vuelta y consiguió su primera victoria en la historia de las Copas del Mundo. ¿Por qué inexplicable? Porque esa Checoslovaquia terminaría llegando a la final, perdiendo por idéntico marcador (3-1) ante la Brasil de Garrincha. En ese equipo jugaba Josef Masopust, quien se llevaría el Balón de Oro ese año y anotaría el primer gol de esa final.
El saldo: tres victorias, un empate, sin derrotas ante nuestros próximos rivales (solo cuentan mundiales), lo cual nos da la confianza en que podremos aprovechar la localía y terminar primeros.
¡Hasta la próxima!
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