Con apenas 17 años de edad, la taekwondoína chiapaneca Edith Vigil Roque alcanzó uno de los mayores logros dentro de su trayectoria deportiva al obtener el grado de cinta negra 4° Dan, distinción que la coloca como una de las máximas exponentes juveniles del Tae Kwon Do en Chiapas y un referente nacional dentro de la organización MoonMoo Won-Moo Duk Kwan.
El importante ascenso fue resultado de su sobresaliente participación en el CLIII Examen de Cintas Negras y Grados Mayores, celebrado en San Cristóbal de Las Casas, donde además de aprobar la exigente evaluación, obtuvo la mejor calificación, haciéndose acreedora a la Medalla de Excelencia por su destacado desempeño técnico, conocimiento marcial y ejecución.
Ceremonia
El acto oficial de entrega del certificado se llevó a cabo el 5 de julio, en un ambiente de solemnidad y respeto por las tradiciones del arte marcial coreano. El documento fue entregado por su maestro, Julio Alberto Ballinas Ramos, cinta negra 5° Dan, acompañado por los sinodales Octavio Valseca Morales, cinta negra 8° Dan; Joel Antonio Martínez Corzo, cinta negra 6° Dan; Gerardo Martín Castillejos de los Santos, cinta negra 2° Dan, además de instructores e integrantes de la organización.
Durante su intervención, el profesor Julio Alberto Ballinas destacó que Edith representa los valores que distinguen al Tae Kwon Do: disciplina, respeto, perseverancia y compromiso. Señaló que su evolución durante más de una década de práctica refleja el verdadero espíritu marcial y la convierte en un ejemplo para niños y jóvenes que inician su formación en MoonMoo Won-Moo Duk Kwan.
Por su parte, Edith Vigil Roque expresó su emoción por haber alcanzado una meta que comenzó a construir desde los seis años de edad, cuando inició su camino en el Tae Kwon Do. La atleta agradeció el respaldo incondicional de sus padres, Francisco Vigil Toledo y Felipa Roque, así como de sus hermanos Emilia y Víctor Eduardo, quienes han sido parte fundamental de su desarrollo deportivo.
Esfuerzo
La joven destacó que este reconocimiento es el resultado de 11 años de esfuerzo, sacrificio y constancia, etapa en la que también enfrentó diversas lesiones que pusieron a prueba su determinación. Sin embargo, aseguró que cada obstáculo fortaleció su carácter y reafirmó su pasión por el deporte.
“El Tae Kwon Do me enseñó a no rendirme ante las adversidades y a luchar por cada objetivo”, comentó la artemarcialista, y dijo sentirse orgullosa de representar a Chiapas y de compartir este logro con su familia y su escuela.
Lejos de conformarse con este importante paso en su carrera, Edith ya se fijó nuevos objetivos. Entre estos se encuentra el iniciar su preparación rumbo al examen de cinta negra 5° Dan, al tiempo de comenzar su formación profesional, pues tiene el deseo de estudiar Ingeniería en Agronomía.
De este modo confirma que la constancia y la disciplina continúan siendo la mejor fórmula para alcanzar la excelencia deportiva, dejando en alto el nombre de Chiapas y consolidándose como una de las jóvenes figuras con mayor proyección dentro del Tae Kwon Do mexicano.












