El VMR, listo para juego del Tricolor

El VMR, listo para juego del Tricolor

La cancha del Víctor Manuel Reyna está lista para recibir el juego entre México y Guatemala, último en territorio azteca antes de viajar a Copa América 2015. A pesar de no haber tenido Futbol en dos semanas por la eliminación del equipo Chiapas Jaguar, las condiciones del campo son óptimas para el partido.

El también conocido como Zoque ha recibido ya en otras ocasiones partidos de la selección mexicana, además de Copa Libertadores y Liguillas del Futbol mexicano, y es uno de los campos que más gustan a los jugadores.

El estadio de la ciudad capital de Chiapas fue construido en el año de 1982 para alberga 6000 espectadores, sin embargo después de 20 años se convirtió oficialmente en sede para partidos de Primera División de torneos de la FMF. El estadio fue remodelado y ampliado para tener una capacidad de 27,500 aficionados.

El estadio fue inaugurado en 1982 con el partido oficial entre el Club América y el extinto equipo de los Estudiantes de Chiapas. El nombre actual del estadio se le puso en honor de Víctor Manuel Reyna (1910-1973), profesor de educación física en Tuxtla Gutiérrez, en donde creó las primeras ligas de Futbol estatal y municipal, en los años 50.

Se distinguía no sólo por invertir gran parte de su sueldo en equipar a niños de la calle para la práctica de ese deporte sino también por transmitir a los jóvenes amplios valores sociales. Es considerado el padre del Futbol en Chiapas.

A lo largo de su historia, el estadio Zoque ha sido sede de 5 liguillas de Primera División y torneos de todas las categorías del Futbol mexicano. Además, ha presentado partidos de la selección de Futbol de México, dos amistosos frente a las selecciones mayores de Ecuador y Honduras, y una eliminatoria frente a la selección de Canadá. En el año 2011, el Zoque presenció partidos oficiales para la clasificación y del torneo de la Copa Libertadores.

Respecto a la cancha, cuenta con un sistema de riego computarizado y un sistema de drenaje que evita que se hagan charcos aun en condiciones de fuertes lluvias, muy frecuentes en la ciudad durante el verano y el otoño. El pasto varía por el clima; por eso cuenta con tres variedades: pasto común, el Sahara y el 328, que son tolerantes al calor y a las lluvias.