"Londres * EFE. El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, anunció hoy que el organismo que dirige no piensa ""permitir que la codicia se apodere del mundo del Futbol"", en el que considera que la llegada masiva de dinero, que ""recuerda un capitalismo salvaje y mal dirigido"", produce efectos desastrosos.
""Ha llegado el momento de tomar medidas para poner coto a esos excesos y garantizar que el deporte protege sus raíces"", afirma Blatter en un artículo publicado hoy en el diario económico The Financial Times, titulado ""La codicia amenaza a un hermoso deporte"" y en el que se muestra muy crítico con clubes, jugadores y agentes.
Blatter afirma que mientras la FIFA puede presentar un balance impecable y demostrar que reinvierte en torno a un 75% de sus ingresos en el Futbol ""no puede decirse lo mismo"" de los 207 miembros nacionales de la Federación Internacional ""y mucho menos de muchos clubes"". Asimismo, ""unos pocos clubes afortunados son más ricos que nunca. Lo preocupante de este fenómeno es que, con harta frecuencia, en el origen de esa riqueza figuran individuos que apenas tienen interés en ese deporte, si es que tienen alguno, que han encontrado en el Futbol un mero instrumento para cumplir una agenda secreta"", agrega.
Blatter senala que, sin que se conozca la procedencia de tales individuos, éstos invierten ""sumas de dinero realmente obscenas"" en el Futbol, deporte que en su opinión ""tiene más que ver con las raíces populares que con los ídolos"".
""El Futbol tiene más que ver con la posibilidad de ofrecer diversión y esperanza a la gran mayoría que con la falsa popularidad de unos pocos y más con el respeto del prójimo que con saciar la codicia de unos individuos, ya sea por adulación o dinero. Si no se hace nada todo este dinero podría acabar asfixiando a un deporte que tiene mil 300 millones de seguidores activos en todo el mundo"", avisa.
Blatter, que califica al Futbol como ""una inversión de alto riesgo"" en la que ""sus activos no son mercancías, sino personas"" denuncia la aparición de ""un nuevo tipo de esclavitud"" que ocurre cuando ""los especuladores compran los derechos comerciales de jóvenes jugadores, con frecuencia brasilenos, y obtienen beneficios cada vez que revenden a esos jugadores"".
La FIFA no piensa aceptar más ese tipo de transacciones, ""muy por debajo de las normas mínimas de decencia"", según Blatter, que también califica de ""inaceptables las negociaciones salariales que generan el espectáculo protagonizado por jugadores semianalfabetos, y con frecuencia malhablados, que ganan 150 mil euros a la semana y que tienen en jaque a sus clubes hasta conseguir 180 mil"".
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