En 1994, mientras “Cuarto Poder” continuaba consolidándose como uno de los principales testigos de la vida deportiva chiapaneca, nacía también un proyecto que con el paso del tiempo se convertiría en referencia obligada de las Artes Marciales en el sureste mexicano: Tae Kwon Do Panamericano, institución que suma 32 años de trabajo ininterrumpido formando atletas, entrenadores y ciudadanos a través del deporte.
La historia de esta organización está estrechamente ligada al nombre de Édgar Cabrera, actual presidente nacional de Tae Kwon Do Panamericano, quien pasó de ser competidor a convertirse en uno de los principales impulsores de esta disciplina en Chiapas y otras regiones del país.
Lo que inició como un pequeño proyecto integrado por apenas dos o tres escuelas, hoy representa una estructura con presencia en varios estados de la República Mexicana y más de 180 academias afiliadas.
Los primeros pasos
La pasión de Édgar Cabrera por el Tae Kwon Do empezó desde muy joven. Originario de Venustiano Carranza, encontró en su hermano José Luis Cabrera a su primer maestro e inspiración.
En aquella época el acceso a esta disciplina era limitado fuera de las principales ciudades. Sin embargo, cada fin de semana aprovechaba el tiempo para entrenar y perfeccionar las bases que más adelante lo llevarían a convertirse en competidor de alto nivel.
Cuando llegó a Tuxtla Gutiérrez para continuar sus estudios, ya contaba con una preparación importante. Su talento comenzó a destacar rápidamente y los resultados deportivos lo impulsaron a mantenerse dentro del alto rendimiento.
A los 15 años empezó a impartir clases para solventar sus gastos personales y académicos. Sin saberlo, estaba dando los primeros pasos de una trayectoria que décadas después impactaría a miles de practicantes.
“Me gustó competir, me gustó enseñar y encontré en el Tae Kwon Do una forma de vida que me ayudó en la disciplina y a mejorar mis hábitos sin siquiera darme cuenta”, recuerda.
El nacimiento de Panamericano
Luego de varios años como atleta y entrenador, Cabrera fue invitado a integrarse formalmente a la estructura federada del país. Fue así como en 1994 surgió Tae Kwon Do Panamericano.
La organización inició sus actividades con apenas tres escuelas, entre estas Panamericano Centro y Panamericano Marimba, que continúan funcionando hasta la actualidad. Con el paso de los años comenzaron a sumarse instructores, alumnos y nuevos estados interesados en replicar el modelo de trabajo impulsado desde Chiapas.
Tabasco, Hidalgo, Puebla, Estado de México, Querétaro y Yucatán se incorporaron gradualmente a una estructura que hoy es considerada una de las más importantes del sureste mexicano.
Una generación de campeones
El crecimiento institucional estuvo acompañado de logros deportivos. Durante estas tres décadas surgieron atletas que consiguieron destacar en certámenes estatales, nacionales e internacionales, colocando el nombre de Chiapas en escenarios de gran relevancia.
Uno de los casos más recordados es el de Jorge Iván Hernández, “Sonrixs”, quien formó parte de la selección nacional y sobresalió en competencias universitarias, panamericanas y clasificatorias internacionales. “Fue un atleta que puso el corazón, que trabajó muchísimo y que logró representar dignamente a Chiapas”, señala Cabrera.
Junto a él aparecieron nombres como Vania Ordaz, Andrea García, Juan Pablo Arias, Leonardo Valerio y otros competidores que contribuyeron a fortalecer la presencia de la institución dentro del Tae Kwon Do mexicano.
Gracias a estos resultados, varios exponentes vinculados a Panamericano obtuvieron reconocimientos estatales y representaron a México en distintos escenarios internacionales.
La evolución del deporte
A lo largo de 32 años, el Tae Kwon Do ha experimentado cambios profundos. Uno de los más importantes ha sido la incorporación de la tecnología mediante los petos electrónicos y sistemas digitales de puntuación.
Para Cabrera, esta evolución ha elevado el nivel, obligando a atletas y entrenadores a profesionalizarse cada vez más. “Ahora tienes que estudiar rivales, analizar videos, conocer estadísticas y preparar estrategias mucho más específicas”, explica.
Sin embargo, también reconoce que estas innovaciones han encarecido la práctica competitiva, convirtiendo algunos eventos en experiencias cada vez más costosas para artemarcialista y familias. Aun así, considera que el deporte continúa ofreciendo oportunidades extraordinarias para quienes están dispuestos a prepararse.
El carácter chiapaneco
Uno de los aspectos que más destaca Édgar Cabrera es la capacidad de los atletas chiapanecos. A su juicio, gran parte de los éxitos conseguidos para Chiapas se debe al carácter, la disciplina y el sacrificio que distingue a quienes practican deporte en el estado. “Tenemos gente trabajadora, gente que aprende a esforzarse desde muy joven y que cuando compite lo hace con el corazón”, afirma
Esa mentalidad permitió que Chiapas se consolidara durante años como una de las potencias regionales del Tae Kwon Do, acumulando medallas y resultados importantes en diferentes categorías.
Un legado que continúa
Actualmente Édgar Cabrera ostenta el grado de 7º Dan y continúa preparándose académicamente, convencido de que la capacitación permanente es fundamental para seguir creciendo.
A la par de su labor administrativa, mantiene contacto constante con instructores y escuelas, impulsando programas de formación y fortaleciendo una estructura que ha trascendido generaciones.
Para él, el mayor logro no se encuentra en los trofeos o medallas obtenidos, sino en los miles de alumnos que han pasado por los “dojangs“ de Panamericano, en los maestros que hoy viven de enseñar este deporte y en las historias que siguen escribiéndose dentro y fuera del tatami.
Al igual que “Cuarto Poder” ha narrado durante cinco décadas la evolución del deporte chiapaneco, Tae Kwon Do Panamericano ha construido durante 32 años un camino de disciplina, perseverancia y formación humana.
Una trayectoria que comenzó con apenas tres escuelas y que hoy continúa creciendo a través de cientos de atletas que mantienen vivo el legado de una de las instituciones más importantes del Tae Kwon Do mexicano.












