Mamá, atleta y ejemplo de fortaleza

Cada competencia representa sacrificios invisibles que su familia enfrenta unida como verdadero equipo. Cortesía
Cada competencia representa sacrificios invisibles que su familia enfrenta unida como verdadero equipo. Cortesía

Para Iris Herrera, ser mamá y atleta no significa elegir entre la familia o sus sueños, sino aprender a luchar por ambos todos los días.

Entre competencias, entrenamientos y responsabilidades del hogar, ha descubierto que la verdadera fuerza no solamente se mide en kilos levantados, sino en la capacidad de seguir adelante aun en los momentos más difíciles, siempre acompañada por el amor y la motivación de sus dos hijas Ana Paola y Luisa, además del apoyo de su esposo.

En entrevista para “Cuarto Poder”, con motivo del Día de las Madres, cuenta cómo cada competencia de Powerlifting en la que ha participado como atleta o bien como organizadora, ha estado marcada por los sacrificios.

¿Qué significa para ti celebrar el Día de las Madres siendo una mujer dedicada al Powerlifting?

“Es muy importante, porque me demuestra de lo que somos capaces de hacer como mujeres, como madres y pues aparte con mis dos niñas”.

¿Cuál ha sido el reto más difícil que has tenido que superar?

“Es muy complicado a veces tratar de hacernos tiempo para entrenar, para ir a competencias, para estar en las actividades de mis niñas, para estar con ellas, para trabajar, para también ser ama de casa. Es una cosa que tenemos que organizarnos en conjunto con mi esposo porque somos un equipo”.

¿Recuerdas algún momento en el que pensaste en rendirte y fueron tus hijas quienes te dieron fuerzas para continuar?

“Al final del día mis hijas han sido mi motor. Cuando pensé en algún momento en rendirme fue cuando pasamos por una situación un poco fuerte con la partida de un familiar muy cercano, pero mis hijas fueron ese motor que me dijeron: ‘Mamá, no te rindas, queremos seguirte viendo en competencias’. Inclusive mi hija mayor me dijo: ‘Mamá, es que yo quiero hacer lo mismo que tú estás haciendo’, y pues ella me motivó más porque aparte trae muy buena genética, empezó a entrenar y se puso muy fuerte.

Entonces, esa fue también una gran motivación, verla a ella pelear los kilos porque a veces yo me rendía, sentía que ya me pesaba y ya lo dejaba, pero me enseñó que también lo peleaba y pues eso fue muy motivador.

También mi niña pequeña hace ballet, le encanta y también vi cómo le costó cambiar el ritmo del ballet porque ahorita ha estado más metida, ha sido bastante sacrificado también para ella, pero me ha enseñado muchísimo y me dice: ‘Mamá, es que lo que aprendimos de ti’, ese nivel de comprometerse, ese nivel de pasión que tienen”.

Como mamá deportista, ¿qué sacrificios has tenido que hacer que pocas personas imaginan?

“Ser mamá deportista no ha sido fácil, ya que hay momentos en los que tienes que entrenar hasta en la noche y afortunadamente me lo he permitido porque compramos equipo para entrenar en casa, así que a veces toca entrenar 10:00, 11:00 de la noche y al otro día levantarse y preparar el lunch y preparar a las niñas, pero mucho ha sido gracias al apoyo de mi esposo y de mis hijas también que se han vuelto bastante independientes.”

¿Qué valores buscas transmitirles a tus hijas a través del deporte y de tu ejemplo diario?

“Independencia, compromiso, que valoren y sobre todo autoestima”.

¿Cómo logras equilibrar la exigencia física y mental del Powerlifting con el tiempo y el amor que requiere la maternidad?

“Siendo un equipo, trabajando todos, tanto mi esposo como mis hijas. Mis hijas con sus actividades, comprometidas, disciplinadas, tratando de lograr un control todos y conviviendo en la hora de la comida, en la cena, tratando de no perdernos esos momentos importantes y en el tiempo también de entrenar, cuando puedo entrenar con mi hija es un momento que podemos compartir las dos”.

¿Ha habido críticas o prejuicios por dedicarte a un deporte de fuerza siendo mamá?

“En una sociedad donde estamos acostumbrados a que la mamá se queda en casa ha sido muy criticado el hecho de que mamás nos pongamos en el deporte, o que le metamos tanto tiempo porque pues se espera que estemos en casa como mamás de antes. Sin embargo, principalmente la familia ha sido los que más prejuicios han tenido y sobre todo por el tipo de deporte que practicamos que es de fuerza, creen que es exclusivo para los hombres y enseñarles o mostrarles que también nosotras lo podemos hacer y lo apasionante que es y sobre todo lo mucho que nos ayuda en la salud”.

¿Qué enseñanza te han dejado tus hijas que también te haya ayudado dentro del Powerlifting?

“Que los sueños se cumplen, la disciplina, el trabajo, el esfuerzo tiene sus recompensas. Para quedar en un podium se tiene que pelear, se tiene que luchar, se tiene que trabajar para lograr ese sueño, cuando mis hijas han logrado sus victorias lo han disfrutado porque saben el esfuerzo que hay detrás”.

Si tus hijas vieran esta entrevista en unos años, ¿qué mensaje te gustaría que recordaran de su mamá?

“Que todo es posible con trabajo, esfuerzo y que ellas lo pueden lograr y que su mamá va a estar siempre apoyándolas. Eso es lo que quiero que ellas siempre sepan: que siempre tengan en mente que las voy a apoyar en todo lo que ellas decidan hacer.”