Nuevo monarca en Liga La Reliquia

La gran final de Liga La Reliquia reunió a dos de los equipos más competitivos del campeonato. Alan Pola/CP
La gran final de Liga La Reliquia reunió a dos de los equipos más competitivos del campeonato. Alan Pola/CP

La Reliquia vivió una final llena de emociones, goles y dramatismo, en la que Santísima Trinidad logró imponerse por marcador de 3-2 sobre La Popular FC para proclamarse campeón de la competencia. Sin embargo, más allá del resultado, este último volvió a demostrar por qué llegó a la disputa por el título, ofreciendo una actuación de entrega y carácter que lo mantuvo con posibilidades hasta los últimos minutos.

El encuentro reunió a dos de los mejores equipos del torneo y desde el silbatazo inicial ambos dejaron claro que estaban dispuestos a dejar todo en la cancha. La Popular, monarca de la edición anterior, arribó a esta instancia con varias complicaciones físicas, luego de sufrir lesiones importantes en la recta final del certamen.

A pesar de esto, el plantel mostró fortaleza mental para competir de tú a tú frente a un rival que también tuvo una destacada campaña.

Gol tempranero

Las emociones comenzaron muy temprano. Apenas al minuto 8, Santísima Trinidad encontró la ventaja mediante Isaac Marín, quien aprovechó una llegada ofensiva para enviar el balón al fondo de las redes y colocar el 1-0.

El gol no cambió el planteamiento de La Popular, que mantuvo la intensidad en cada sector del terreno de juego. No obstante, nuevamente apareció Marín —minuto 16— para ampliar la diferencia y poner el 2-0, situación que parecía complicar seriamente las aspiraciones del campeón defensor.

Orgullo

Lejos de derrumbarse, La Popular sacó a relucir el orgullo que lo caracterizó durante toda la temporada. El equipo adelantó líneas, recuperó la posesión del balón y comenzó a generar peligro constante. La recompensa llegó al minuto 20, cuando Daniel Vera apareció dentro del área para definir de buena manera y acercar a su escuadra con el 2-1.

Con el descuento, La Popular ganó confianza y cerró la primera mitad presionando a su rival, en tanto que su adversario apostó por mantener el orden defensivo y aprovechar los espacios al contragolpe.

Para la parte complementaria el ritmo no disminuyó. Los dos conjuntos protagonizaron un intenso duelo en medio campo, con llegadas en ambos arcos y constantes disputas por cada balón. La Popular se mostró decidido a encontrar el empate, mientras que Santísima Trinidad trató de liquidar el compromiso.

Cuando el partido entraba en su etapa decisiva, apareció nuevamente Daniel Vera —minuto 38— para firmar su doblete y emparejar los cartones 2-2. El gol desató la euforia de la afición y parecía abrir el camino para una remontada histórica del conjunto ganador.

Héroe del triplete

La respuesta fue inmediata. Apenas dos minutos después, al 40, Isaac Marín volvió a aparecer para completar su triplete personal y devolverle la ventaja a Santísima Trinidad. El delantero aprovechó una jugada ofensiva para marcar el 3-2 definitivo, convirtiéndose en la figura de la gran final.

Los últimos instantes fueron intensos. La Popular se lanzó con todo al frente en busca de una nueva igualada, generando aproximaciones de peligro y obligando a la defensa rival a emplearse a fondo. Pese al esfuerzo y a la insistencia, el tiempo terminó por consumirse y Santísima Trinidad aseguró el campeonato.