México * Agencias. Nacido en Peribán, Michoacán, Javier Saavedra Vázquez fue uno de los refuerzos más efectivos y de mayor impacto a corto plazo en la historia de Jaguares de Chiapas.
El lateral derecho, que venía precedido de un pasado exitoso desde su debut con Toros Neza y sus campañas con las playeras de Monarcas y Tigres, asumió en Chiapas un rol protagónico desde la banda derecha.
Bajo el mando de Eduardo de la Torre, en el Torneo Apertura 2006, Saavedra fue uno de los líderes del equipo no sólo por sus actuaciones a la defensiva, sino también por sus goles y asistencias. Desde el primer partido de aquella temporada, anotando el gol del triunfo de tiro libre ante Necaxa, Saavedra empezó a dejar huella con los felinos, donde jugó los 18 partidos de aquel torneo -incluidos dos de Repechaje- marcando un total de tres goles y contribuyendo con un par de asistencias. El excelente torneo hecho con Jaguares provocó que Tigres pidiera su regreso inmediato, de tal forma que Saavedra estuvo en Chiapas tan solo una temporada, tiempo suficiente para situarse entre los mejores laterales derechos de estos diez primeros años. Con la camiseta naranja, Saavedra disfrutó uno de los momentos más dulces de su larga y brillante carrera, lo cual contrastó con varios tragos amargos que vivió en otros equipos, pues a nadie escapa el detalle de que este excelente jugador posea el récord de más finales perdidas en la Primera División, con un total de cinco.











