"Nueva York * Agencias. Cosechas lo que siembras. El entrenador en jefe Rex Ryan no filtra sus comentarios a la prensa, a desconocidos o a su equipo. Cuando se enfrenta a un aficionado de un equipo rival que lo desafía e insulta, contesta con un gesto obsceno. ¿Con qué fuerza moral puede exigir cautela en el lenguaje o comportamiento a sus jugadores?
Nombró al receptor Santonio Holmes capitán del equipo al comenzar la temporada. Normalmente ese honor es conferido por los jugadores a los líderes de la escuadra. Ryan, quizás para obligar a Holmes a mostrar dotes de liderazgo hasta ahora nunca vistas, impuso su criterio.
Holmes, el Jugador más valioso del Super Bowl XLII, fue traspasado por los Pittsburgh Steelers tras ese Super Bowl y su mejor temporada en la NFL, por el historial de mal comportamiento fuera y dentro del vestuario, incluyendo situaciones legales. La NFL lo suspende por cuatro partidos por uso de sustancias proscritas entre temporadas; suspensión que Holmes cumple una vez es parte de los Jets. Ryan incorpora a un talentoso, pero corrosivo elemento a su equipo con un trato faustiano.
Tras la quinta jornada de la temporada, Holmes criticó en público el desempeño de la línea ofensiva de los Jets. ""Me pueden criticar una vez más por declararlo, pero todo comienza al frente"", dijo Holmes al diario New York Post. ""Los linieros ofensivos lo reconocen. Si le dan a Mark (Sánchez) suficiente tiempo para permanecer en el bolsillo protector y completar pases, creo que todo cambiaría... Si no puedes proteger al mariscal por cuatro o cinco segundos, no vale la pena retroceder siete yardas para lanzar un ovoide cuando no tienes tiempo suficiente. Así que tendremos que ajustarnos a la manera que funciona nuestra ofensiva"".
En la NFL no se lavan los trapos sucios en público. Holmes quizás pensó que su capitanía le daba el derecho de criticar a los compañeros en público en un intento de motivarlos. Si es cierto que nunca se debe criticar a un compañero en público, jamás se debe criticar a los linieros ofensivos, por más deficientes que sean (piensen en el apoyo verbal incondicional que Ben Roethlisberger declara a los cuatro vientos cuando un miembro de la prensa critica a sus linieros).
Los linieros ofensivos son los jugadores que se someten a la mayor y más dolorosa golpiza física y los que menos reciben el reconocimiento que merecen. A cambio de tanto sacrificio, el liniero ofensivo y su rendimiento es tema vedado en un equipo en la NFL, como regla. Holmes y el receptor Derrick Mason negaron esa semana que se quejaron de la selección de jugadas del coordinador Brian Schottenheimer, pero Mason fue traspasado a los Houston Texans poco después de este incidente.
Según informes en el ""New York Post"", el descontento de Holmes con la ofensiva llegó a un punto de ebullición esta semana. Holmes y Sánchez tuvieron un altercado verbal en una serie de juntas de mariscales con receptores adicionales que el mariscal organizó a partir del miércoles. En la junta del jueves, Holmes se ausentó sin excusa previa o posterior; una falta de respeto a su mariscal y a sus compañeros.
""Pensé que habíamos superado ese evento"", dijo Ryan el lunes. ""Obviamente, emergieron ciertas situaciones y no nos demostramos ser un equipo unido como pensaba que éramos"". El guardia izquierdo Matt Slauson de los Jets dijo el lunes que esa crítica de Holmes destrozó irremediablemente a la escuadra. ""Ese tipo de situaciones destruyen equipos"", señaló Slauson. ""Es un fundamento del Futbol Americano. No criticas a tus compañeros. Los criticas, pero no de esa manera"".
El domingo, en el cierre de temporada ante los Miami Dolphins, Holmes jugó a medias. En un par de ocasiones corrió tan lentamente al pelotón que apenas le dio tiempo a la ofensiva ejecutar el centro antes que se acabasen los segundos reglamentarios, reduciendo el tiempo que Sánchez tenía para leer lo que planteaba la defensiva de Miami.
Por primera vez en su carrera en la NFL, Holmes no atrapó un pase. Sánchez sólo le envió uno en su dirección. Según ESPNNewYork.com, en el aviso de los dos minutos en el último cuarto, el tackle derecho Wayne Hunter enfrentó a Holmes, gritándole: ""¡Si no quieres jugar, saca tu c... al c...!"". Los otros jugadores señalaron su acuerdo con las palabras ásperas de Hunter. Holmes, ofendido, intentó golpear a un jugador que le lleva 57 kilos (125 libras) en peso, pero el ala cerrada Dustin Keller lo restringió. A partir de ese momento, el más importante de la temporada para los Jets, Schottenheimer degradó al Capitán Holmes a la banca, donde ni siquiera se dignó a observar cómo les iba a sus compañeros.
El tiro de Ryan (incorporar a un jugador talentoso, pero sin carácter para luego nombrarlo capitán) salió por la culata y en qué momento. Sus jugadores dejan claro que esta situación no puede perdurar: ""Todos tenemos que ser responsables"", observó el esquinero Antonio Cromartie.
""Si ese tipo jala por su lado y no quiere someterse a un estándar alto, no necesita estar aquí"". Añade Slauson: ""Contamos con jugadores increíbles, extremadamente talentosos. Pero nunca construimos un equipo y ese es un reto que tenemos que encarar. Lo arreglaremos"".
Del dicho al hecho hay mucho trecho. El lunes, Ryan, el gerente general Mike Tannenbaum y hasta el mismo Sánchez declaraban que Holmes retornaría al elenco. ""Quiero compañeros que sean ganadores. Él claramente ha ganado"", observó Sánchez. ""No controlo temas de personal"".
Existe una razón fiscal muy clara por la que los Jets tienen las manos atadas en el caso de Holmes. Ese contrato de cuatro campañas y 45 millones les pesa como un ancla alrededor de sus nucas.
Según documentos en el sindicato de jugadores, los Jets le deben a Holmes 7.75 millones garantizados en 2012 y si forma parte del plantel el 9 de febrero, 7.5 millones de su salario en 2013 también quedaría garantizado. Si lo despiden antes del 8 de febrero, le deben los 7.75 millones del 2012 y contaría 12.5 millones contra el tope en 2012; más de 3 millones más que si lo retienes.
En otras palabras, los Jets trataran de evaluar el mercado de traspasos por Holmes en poco más de un mes, pero ante su salario e historial, muchos equipos no querrán incorporarle. Es posible que tengan que retener a un jugador que corrompió la unidad del equipo y atenta con repetir su hazaña en el 2012.
Al menos Ryan, que ha vivido toda su vida alrededor de equipos de Futbol Americano, acaba a estas alturas de aprender una lección: no nombrará más capitanes en su equipo. ""Creo que reconoce individuos y no el conjunto. Por las razones que sean, no fuimos un equipo tan unido como lo fuimos en las primeras dos temporadas"".
Los Jets tienen varios problemas que solucionar entre temporadas. Su cuerpo de apoyadores hace rato pasó de ser un baluarte a ser una debilidad. El progreso de Sánchez es esporádico y accidentado. La línea ofensiva no produjo una ofensiva terrestre confiable, lo que es la quilla de esta franquicia. Aaron Maybin emergió como pone-presión, pero los Jets necesitan presionar con menos cargas.
¿Qué estará pensando el dueño Woody Johnson de lo que presencia? Si es verdad que Ryan ha llevado a su equipo a Finales de la AFC en dos temporadas consecutivas, los errores administrativos y de juicio del entrenador en jefe son preocupantes. La insistencia del cabecilla en expresarse sin filtro, de esa manera irritando y motivando a rivales, ahora pasa a ser el modus operandi de sus jugadores.
Ryan lleva tres años al mando y la cosecha de este año fue tan agria, que Johnson debe abalizar qué se está sembrando. La gangrena que es Santonio Holmes será el desafío máximo de Ryan que podría definir su legado con los Jets.
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