Estados Unidos * Agencias. La Semana 3 de la NCAA nos regaló, nuevamente, bastantes encuentros emocionantes. Dos partidos que se definieron en tiempo suplementario.
Los Clemson Tigers visitaron a los (16) Auburn Tigers en Jordan-Hare Stadium, pero los Tigers que residen en la ACC no fueron capaces de sostener una ventaja de 17-0 en el segundo periodo, y se dejaron alcanzar por los Tigers que juegan en la SEC, quienes anotaron 24 puntos sin contestación para entrar al cuarto periodo con una ventaja de 24-17. Clemson emparejó los cartones en 24 puntos gracias a una anotación terrestre de 2 yardas de Andre Ellington con 12.36 por jugar en el partido, y el empate prevaleció en el tiempo reglamentario. En el complemento, Wes Byrum convirtió gol de campo de 39 yardas para Auburn, colocando toda la presión sobre Clemson de ganar el juego con un touchdown o por lo menos empatar con un gol de campo propio. Por un momento, parecía que habría ocurrido lo último, cuando Chandler Catanzaro acertaría en lo que parecía un gol de campo de 27 yardas. Sin embargo, un castigo sobre el centro Dalton Freeman ocasionó que Catanzaro tuviera que intentar de nuevo, esta vez desde 5 yardas más atrás después de sancionarse un procedimiento ilegal sobre el liniero ofensivo, y el pateador de lugar erró desde 32 yardas para dar a Auburn una sufrida victoria de local, por 27-24.
El otro partido de tiempo suplementario tuvo un final aún más insólito. En East Lansing, Michigan State y Notre Dame protagonizaron uno de los duelos más parejos de la jornada. Spartans y Fighting Irish estuvieron empatados a 0 puntos, 7 puntos, a 14 puntos, a 21 puntos y finalmente a 28 puntos antes de que expirara el tiempo reglamentario. En la prórroga, Notre Dame se puso arriba con la primera posesión, mediante un gol de campo de 33 yarads de David Ruffer. Cuando todo parecía que el marcador se igualaría por sexta ocasión, los Spartans sacaron una jugada de la chistera. En formación de intento de gol de campo -de 46 yardas- Michigan State se la jugó y con pase de 29 yardas en el engaño, donde el detenedor Aaron Bates encontró a Charlie Gantt campo abajo para la anotación, se llevó un triunfo insólito por 34-31. Al final del encuentro, el entrenador en jefe de los Spartans, Mark Dantonio, sufrió lo que se describió como un leve ataque al corazón, aunque ya se reporta en condición estable.
El partido estelar de la jornada, sin embargo, se celebró en Tucson, donde los (9) Iowa Hawkeyes visitaban a los (24) Arizona Wildcats. El mariscal de campo Nick Foles guió a Arizona a amasar una cómoda ventaja de 27-7 al medio tiempo, ayudado en buena medida por una intercepción para towchdown de 85 yardas de Trevin Wade a Ricky Stanzi, una devolución de patada de salida de 100 yardas de Travis Cobb, y dos goles de campo de Alex Zendejas, en lo que parecía una potencial paliza. Pero los Hawkeyes, quienes ganaron varios partidos mediante remontadas de últimos momentos durante el 2009, parecían haberse reencontrado con un poco de magia. Stanzi lanzó dos pases de touchdown, y Broderick Binns respondió con intercepción de touchdown de 20 yardas -después de la cual Iowa fallaría el punto extra- para emparejar el marcador en 27 puntos con 8:12 por jugarse en el cuarto periodo. Arizona, que sigue pensando en la posibilidad de conseguir el primer viaje al Rose Bowl en la historia de la escuela, consiguió otro touchdown gracias al pase de 4 yardas de Foles a William Wright, con 3:57 por jugarse, y entonces volvió a ser el turno de la defensiva para brillar, quienes con tres capturas de Stanzi en los instantes finales, amarraron un crítico triunfo -de 34-27- que los mantiene pensando en las rosas, al tiempo que probablemente saca a Iowa de cualquier discusión por el campeonato del BCS.
En Seattle, todo los ojos estaban puestos sobre el mariscal de campo de los Washington Huskies, Jake Locker. Pero fue su contraparte, el freshman Taylor Martínez de los (8) Nebraska Cornhuskers, quien acapararía la atención de los reflectores. Locker, considerado por algunos analistas como el mejor pasador de cara al siguiente draft de la NFL, la pasó miserablemente, completando apenas 4 de 20 intentos de pase para 71 yardas con una anotación por aire y dos intercepciones. Locker también contribuyó con 59 yardas en 11 terrestres, con otra anotación. Sin embargo, fue Martínez el estelar. El pasador de Nebraska completó 7 de 11 intentos de pase para 150 yardas con una anotación y sin intercepciones, a lo que sumó 137 yardas terrestres en 19 acarreos, con otro touchdown, para elevar a Nebraska a un contundente triunfo de 56-21. El corredor de los Cornhuskers, Roy Helu Jr., aportó otras 110 yardas terrestres, en 10 acarreos, con un touchdown, mientras el receptor abierto Brandon Kinnie se despachó con 105 yardas en cinco atrapadas.
La sorpresa de la semana fue la que se produjo en Pasadena, donde los UCLA Bruins, con marca de 0-2 -y tras ser blanqueados por 35-0 la semana pasada ante el Stanford Cardinal- se reagruparon para sorprender a los (23) Houston Cougars, por marcador de 31-13. La clave del encuentro para los californianos fue la actuación del corredor Johnathan Franklin, quien acumuló 158 yardas y tres touchdowns. La defensiva de UCLA también jugó un rol importante, limitando a al pasador de los Cougars, Case Keenum, a 10 pases completos de 18 intentos para 83 yardas con dos intercepciones, antes de que el pasador de Houston quedara fuera en el segundo periodo tras quedar lesionado en un intento de derribo.











