"México * El Universal. El 60% de los textos que se venden en México son apócrifos; este ano se decomisaron más de un millón de volúmenes.
En 2007, el Centro Mexicano de Protección y Fomento de los Derechos de Autor (Cempro) decomisó cerca de un millón 200 mil libros apócrifos que representan sólo 3% del total de ediciones que circulan en todo el país.
La industria editorial mexicana se enfrenta a un comercio informal que aprovecha bajos costos en insumos, no paga derechos de autor, ni traductores, correctores de estilo o tipógrafos.
No han podido hacer conciencia entre la gente que los libros piratas son ilegales y no son tan baratos. Gally dice que en el mercado ilegal los libros ""están 20% o acaso 30% abajo del precio de lista, significa que ofrecen 10% menos que las librerías de descuento"".
El representante de los más de 80 editores y autores que conforman la sociedad de gestión colectiva, asegura que antes sólo se pirateaban los best sellers, pero hoy en día se copian todos aquellos libros que venden.
La mecánica es sencilla: agarran la lista de los 10 libros más vendidos de cualquier librería y los reproducen de manera ilegal. Eso ha llevado a que 80% de las ediciones piratas que hay en el mercado sean de interés general y el 20% restante sean libros de texto que venden sólo durante el periodo escolar.
A pesar de que Cempro se fundó en 1998, fue hasta 2007 cuando los editores crearon el Fondo de Lucha contra la Piratería; con el dinero que aportan -acorde al tamano de la editorial y los libros que les piratean-, pagan a la agencia de investigadores que conforma la averiguación que ellos presentan ante la PGR.
Sus logros en 2007, al incautar casi 300 toneladas de libros, supera por mucho las 22 toneladas de 2006; sin embargo, la industria enfrenta un problema social: a los mexicanos les encanta el tianguis y temen entrar a librerías.
Para su batalla contra la piratería, Cempro dio un curso en 2007, a 20 peritos para que aprendieran a detectar libros apócrifos entre los legales.
Buscan modificar en la legislación vigente, pero no han podido. Sus acciones de 2007 fueron buenas, sólo han tocado la punta del iceberg.
La meta de Cempro, que también lucha por reducir la reprografía de libros y concede licencias para poder hacerlo de manera legal, es llegar al centro del problema.
Para 2008 ampliarán los operativos al resto del país, llegar a centros de distribución. Recorrer una red que atraviesa Querétaro, Guanajuato, Michoacán, Guadalajara y llega al norte.
Las casi 300 toneladas de libros apócrifos decomisadas, permanecerán bajo resguardo de la PGR hasta que concluya el proceso legal, entonces se destruirán y podrán donar el papel.
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