Agon reimagina a Juana de Arco

Agon reimagina a Juana de Arco

Aunque su nombre esté ligado al mundo de la moda al ser hijo de Miuccia Prada y Patrizio Bertelli, Giulio Bertelli optó por el cine.

Su ópera prima Agon es un acercamiento al mundo del deporte profesional, el realizador la define como tecnorrealismo, con el que deja de lado el recurso de la heroicidad de las cintas deportivas y opta por hacer un retrato frío de este ambiente de élite. “Nunca trabajé en la empresa familiar. Pero crecer en ese entorno seguramente influyó en mi sensibilidad, forma parte de quién soy”, dijo en entrevista.

Agon, seleccionada en el Festival de Venecia y ganadora del Premio Fipresci, retoma la figura de Juana de Arco como si ella estuviera en una pista olímpica y no en un campo de batalla. “Me interesaba hacer una versión actual de ella. Pensaba en una atleta olímpica que, tras un accidente, enfrenta un juicio político. Además, al hablar de guerra, deporte y violencia, usar mujeres generaba un contraste más fuerte, porque históricamente han sido estigmatizadas en esos contextos”, continua el cineasta.

Historia

En Agon, tres atletas (judoca, esgrimista y tiradora) se preparan para unos Juegos Olímpicos ficticios. El punto no es la competencia, sino lo que hay detrás, la tensión, la frustración y el escrutinio público. “Quería cuestionar la idea del atleta como héroe, pero lo que más me interesaba mostrar es cómo se siente no poder hacer lo que quieres. Esa frustración es el centro de la historia”, explica el realizador.

Para el cineasta de 35 años el deporte funciona como metáfora de un sistema en el que el individuo queda atrapado entre expectativas externas y límites: “El deporte se ha convertido cada vez más en entretenimiento. Cuando entra ese elemento, en un mundo dominado por redes sociales, es inevitable que se aproveche ese sistema”.