Alfredo Adame emitió nuevas declaraciones respecto a la golpiza que le propinaron y que le partió la cabeza en cinco fracturas y reveló que, además de estar aterrado de que los criminales lo balasen, perdió el 30 por ciento de la vista. Así lo narró a su salida del Reclusorio Sur de la Ciudad de México, lugar al que asistió a su primera audiencia respecto a su caso por la demanda en contra de sus agresores.
Adame afirmó que considera que en cualquier momento los criminales que lo agredieron podrían hacerle llover plomo, pues viven a tan solo unos pasos de su casa. “Yo tengo mucho miedo, no quiero que salgan de la cárcel, porque viven a 300 metros de mi casa, a ver a qué hora me tiran un balazo”, señala.
Asimismo, dijo que hasta el momento no es posible determinar si sufre desprendimiento de retina, pero dejó claro que ya nunca verá las cosas como antes. “El 30 por ciento de la visión ya la perdí”, indicó.











