Asesinos juegan a la lotería del crimen

Asesinos seriales como el “monstruo de Ecatepec”, quien cuando fue detenido dijo que, si lo soltaban, seguiría cometiendo feminicidios; “la mataviejitas”, una mujer que se disfrazaba de enfermera para cometer delitos, y “el sádico”, un hombre que ponía en maletas a sus víctimas, han sido tomados como inspiración para una nueva serie producida por Azteca.

La lotería del crimen, actualmente en grabaciones, pondrá a un grupo de detectives élite, conocidos como Unidad de Inteligencia Criminal (UNIC) a resolver crímenes atípicos orquestados por seres perversos.

En este thriller, que tendrá humor, no habrá persecuciones y uso de armas, al menos no tanto como integrantes del elenco quisieran, pues se tratará de combatir con inteligencia a los delincuentes. “Nos estamos metiendo a cosas que yo digo ‘¿de verdad esto pasa?’”, dice Julieta Grajales, coprotagonista del proyecto, sobre los episodios inspirados en hechos reales.

Ella interpreta a Victoria, una detective quien, tras la muerte de sus padres, decide buscar justicia, llegando a ser dura y poco empática ante otros. En cada uno de los 24 episodios que conforman esta primera temporada, se resolverá uno de los crímenes.

“En los casos está ‘la mataviejitas”; hay uno de caníbales que se comían (a las personas) en caldo, en sopa; hay otro de uno que le llamaban ‘el brujo’. Lo que han tratado (los escritores) es de ver la parte psicológica del sociópata, de por qué hacen las cosas, qué traumas en sus vidas tuvieron que por eso creen que matando a cierta gente van a poder curar al mundo. Al final, hay una distorsión ahí de la psique”, agrega la actriz durante un receso de las grabaciones.

Carlos Carrera (El crimen del padre Amaro y Capadocia) dirige los 24 episodios que verán luz el próximo 10 de octubre por el canal Azteca 7. Ricardo Garfias tiene la dirección de fotografía. Claudio Lafarga, encarna a Bruno, otro miembro de la UNIC, quien es cínico y utiliza el humor para desenvolverse en la vida.

Junto con sus compañeros, recibió adiestramiento en la Universidad de Policía, con el fin de aprender sobre el uso de armas, cómo esposar, los movimientos de estrategia y hasta la manera de tirarse en el suelo.