Backrooms: sin salida, filme de terror

Backrooms: sin salida, filme de terror

Backrooms: sin salida es una película que, de alguna manera, surgió en internet. Ahí, donde todo convive y todo puede parecer cierto desde la perspectiva de quien lo ve o lo lee, comenzó a desarrollarse la idea de cuentos de terror inspirados en una oficina vacía e iluminada. Hubo quien dijo era un lugar idóneo para brincar al vacío sin retorno, el que aseguró que traslada a otras dimensiones o el que soñó estar con un lugar así.

Uno de esos creadores fue Kane Parsons, un joven de apenas 21 años que que ha hecho cortometrajes sobre los backrooms en Youtube. Esto le dio la confianza para saltar al cine y entonces creó Backroom: sin salida, donde todo comienza con una misteriosa puerta que aparece en una mueblería y todo lo que ello conlleva.

Actores

Chiwitel Ejiofor (12 años de esclavitud) se sumó al elenco, lo mismo que Renate Reinsve, recién nominada al Óscar por su trabajo en Valor sentimental.

Lo que podría parecer una historia floja, que todo mundo puede saber en qué terminará, tiene justo en esa simpleza su éxito. Porque es también un viaje a un lugar donde no hay reglas y en el que la lógica y el tiempo no existen. “Es ese tipo especial de terror que te deja con los hombros erguidos mientras ves a un hombre deambular por un espacio vacío y anticipas lo que podría suceder. Un Ejiofor frenético y una Reinsve estoica dan peso a la historia, y los equipos técnicos crean un espectáculo visual alucinante del que no puedes apartar la vista», dice la crítica de la revista de género Fangoria.

Hay quien le han dado a la cinta reminiscencias del cine de David Lynch (Twin Peaks) y David Cronenberg La mosca), guardando distancias y con algo más moderno. “Con sus horribles malformaciones, tanto arquitectónicas como orgánicas, también se siente como una crítica al ridículo auge del arte cutre creado con IA. Es, sin duda, un viaje al corazón del valle inquietante”, expresa Time Out.

El realizador ha dicho que para el look visual del filme y de los sets se basó en el videojuego Portal, en el que hay zonas interconectadas por pasillos, a los cuales se va accediendo gracias a inteligencia, aunque quizá se sepa que jamás se saldrá de ahí.