Cámara de la muerte

"Japón y Estados Unidos son las únicas naciones industrializadas que mantienen la pena de muerte en la horca, que se aplica rodeada de secretismo, sin aviso previo a los condenados, con ayuda de verdugos y sin testigos, lo que ha generado críticas sobre una supuesta crueldad. Hay siete cárceles en Japón donde los presos pueden ser ahorcados. Hasta diciembre de 2007, el Ministerio de Justicia ni siquiera divulgaba los nombres de los ajusticiados.

Una mujer, la ministra de Justicia Keiko Chiba, decidió, la semana pasada, exhibir la Cámara de Ejecución del Centro de Detención de Tokio a los medios japoneses, con la finalidad de abrir una revisión de la pena de muerte y hacer más transparente el proceso.

Esta nota me recordó como en México un partido político impulsó la propuesta de pena de muerte a secuestradores ¿Alguien recuerda en qué va la propuesta? Porque de propuesta no ha pasado. Ahora el gobierno federal busca castigar con prisión de cinco a 15 años la compra de inmuebles con dólares o pesos en efectivo, así como transacciones superiores a 100 mil pesos en la adquisición de aviones, barcos, automóviles, relojes, joyas, boletos de apuestas o sorteos y títulos accionarios, para evitar que los delincuentes ingresen a la economía formal. Lo anterior, con el pretexto de buscar capos con cuello blanco. Otra maravillosa idea basada en una realidad mediante hipótesis basadas en lo absurdo.

Por los medios conozco que México y Estados Unidos no son capaces de incautar ni el 1% del dinero en efectivo que atraviesa la frontera entre ambos países; esto fue publicado en ""The Washington Post"". El ex procurador de México, Eduardo Medina Mora, aseguró que hay unos 10 mil mdd, de los billetes estadounidenses que los bancos mexicanos devuelven a Estados Unidos, ""que no tienen explicación y que podrían ser atribuidos al flujo de dinero del narcotráfico"". Y esta cifra, según el ""Post"", no incluye los ""miles de millones"" jamás depositados en bancos, sino transportados rápidamente a Centroamérica, Colombia, Perú y Bolivia para hacer los pagos de transporte y adquirir más cocaína y otras drogas

En realidad, México no necesita la pena de muerte para los secuestradores, si no que se controle y erradique el secuestro. El caso del lavado de dinero es similar, lo que se busca es minimizar el poder de los cárteles.

Si para limpiar las calles de secuestradores primero debemos pasar por una discusión sobre pena de muerte, entonces sumemos a esa iniciativa todas las problemáticas de la sociedad: corrupción, pederastia, tráfico de drogas, daños ecológicos y contaminación e incluso un simple robo, porque ya estamos en la idea de que es preferible que nos roben a que nos secuestren.

Promover una pena satisfactoria para la sociedad incluye juzgar igual a los políticos corruptos que a un secuestrador, entonces que se discuta en el congreso también. Porque a la fecha sólo ha existido voluntad política para autorizar leyes que criminalizan a la mujer. Mientras que a los criminales no los tocan ni con el pétalo de una rosa.

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