Catalogan grabados de Juan Pablos

"México * Agencias. Cuando el impresor Juan Pablos salió de Sevilla, acompañado sólo por su esposa, Jerónima Gutiérrez, y por dos operarios -un prensista y un cajista llamado Gil Barbero-, para instalar en la Nueva España la primera imprenta de América, no imaginaba la trascendencia que tendría su trabajo, ni que los libros que editó entre 1539 y 1560 serían joyas bibliográficas.

Mucho se ha escrito de la labor de ese impresor -iletrado en su juventud- que fue enviado a América por Juan Cromberger, a solicitud de fray Juan de Zumárraga y del virrey Antonio de Mendoza con el argumento de que urgía que hubiera ""una imprenta y un molino de papel en la Nueva España"", pero nunca se habían estudiado ni catalogado los grabados que ilustraron esas ediciones impresas a lo largo de 21 años.

Ese es uno de los grandes aportes del libro ""Los grabados en la obra de Juan Pablos. Primer impresor de la Nueva España 1539-1560"", una edición de lujo escrita por la historiadora de arte María Isabel Grañén Porrúa y publicada por el Fondo de Cultura Económica y Apoyo para el Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México, A. C. (ADABI), que incluye notas tipográficas del editor Juan Pascoe y prólogo de Clive Griffin.

Sustentado en una sólida investigación sobre la historia del libro y en la evolución de la imprenta mexicana, la autora revisó y catalogó 45 libros impresos por Juan Pablos, la mayoría con grabados, en archivos y bibliotecas de todo el mundo, como el Archivo General de Indias, el Archivo General de la Nación, el Archivo Histórico del DF, el Archivo General de Protocolos de Sevilla, la Biblioteca Nacional de México, el Centro de Estudios Históricos Carso -antes Condumex-, entre otros.

Así pudo registrar y analizar decenas de grabados con los que Juan Pablos ilustraba sus libros impresos, desde el primero que editó en la Nueva España, ""Manual de adultos"", que son ""sólo dos hojitas"", hasta el último, ""Manuale Sacramentorum secundum usum eclesiae Mexicanae"" que es ""el libro más bello salido de la primera imprenta mexicana"" y del que sólo hay dos ejemplares, en la Biblioteca Británica y en la Colección Nattie Lee Benson, en la Universidad de Texas.

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