Claudia Zepeda sonríe con esa mezcla de nostalgia y orgullo cuando habla de sus años en el periodismo de sociales, una etapa que, asegura, marcó su vida para siempre. Su historia con el periódico Cuarto Poder comenzó casi de manera inesperada, justo al terminar su carrera, cuando recibió la llamada que cambiaría su rumbo profesional. “Me dijeron que necesitaban a alguien para escribir en sociales… y yo, sin pensarlo demasiado, dije que sí. No imaginaba todo lo que venía”, recuerda.
Momentos especiales
En los años 90, la sección que hoy se conoce como Gente llevaba el nombre de Flash Social, y tenía un estilo muy particular, elegante y cercano a la vez. Claudia llegó en un momento clave, cuando el periódico comenzaba a transformarse, no solo en diseño, sino también en la manera de contar las historias. Fue testigo directo de cambios en el logotipo, en la estructura editorial y en la evolución del propio concepto de sociales. “Era una época donde todo se hacía con más calma, pero también con mucha dedicación. Cada nota tenía su esencia”, comenta.
Su dinámica de trabajo era muy distinta a la actual. Durante los fines de semana, Claudia se convertía en una presencia constante en los eventos más destacados de la ciudad: bodas, aniversarios, reuniones exclusivas y celebraciones que definían la vida social de Tuxtla. Cámara en mano, capturaba los momentos más significativos, cuidando cada detalle, cada sonrisa, cada instante. Entre semana, acudía pocos días a la redacción para escribir y entregar sus notas, dando forma a las historias que luego verían la luz en papel. “Era un trabajo muy bonito. Tenía la oportunidad de conocer a muchas personas, de entrar a espacios que de otra manera quizá no hubiera vivido, pero sobre todo, de contar historias reales, de momentos importantes en la vida de los demás”, dice con emoción.
Para ella no se trataba solo de cubrir sucesos, sino de entender el significado detrás de cada celebración. También fue testigo de una etapa dorada en los eventos sociales, donde el glamour y la elegancia marcaban tendencia. “Había una magia especial… la gente se arreglaba muchísimo, cuidaba cada detalle. Todo era más formal, pero también muy cálido”, recuerda.
Cambios
Con el paso del tiempo, decidió cerrar ese ciclo, pero nunca se desligó del todo. Desde fuera ha observado cómo la sección ha evolucionado junto con la sociedad misma. La inmediatez, las redes sociales y los nuevos formatos han transformado la manera de hacer periodismo de sociales. “Los tiempos han cambiado muchísimo. Ahora todo es más rápido, más visual, pero creo que la esencia sigue siendo la misma: contar historias de vida”, reflexiona.
Hoy, Claudia Zepeda mira hacia atrás con cariño y gratitud. Aquellos años no solo le dieron experiencia profesional, sino también enseñanzas personales que la acompañan hasta ahora. “Aprendí a observar, a escuchar, a valorar los momentos. Fue una etapa que me dejó mucho más de lo que imaginé”, destaca.
Su paso por Flash Social no solo forma parte de la historia de Cuarto Poder, sino también de una generación que vivió el proceso de transición entre el periodismo tradicional y el moderno. Y aunque el tiempo haya pasado, su voz sigue conservando ese brillo de quien sabe que estuvo justo donde tenía que estar.














