Chiapas es uno de los estados con mayor actividad sísmica del país. A lo largo de los años se han tenidos varios movimientos telúricos importantes, aunque hay poca información al respecto, debido a que el registro de los temblores comenzó a partir del año de 1900.
Uno de los más fuertes que ha sacudido el territorio chiapaneco fue el de 1902, cuando un 23 de septiembre, como a eso de las dos de la tarde, se presentó un sismo de 7.7 grados en la escala de Richter, de acuerdo con el Servicio Sismológico Nacional. Ese temblor, con epicentro en la costa del país, era el evento telúrico más fuerte antes de presentarse el de 8.2 grados el pasado 7 de septiembre.
Reportes del investigador Marco Antonio Penagos Villar, así como del secretario de Protección Civil de Chiapas, Luis Manuel García Moreno, apuntan que el mencionado suceso de 1902 habría causado los mayores desastres en la ciudad de San Bartolomé de los Llanos (hoy Venustiano Carranza).
De acuerdo con los apuntes del antropólogo Martín Lara Kú, no hay registros históricos de una devastación de los templos de San Bartolomé como la que ocurrió el día 23 de septiembre de 1902. Ese movimiento dejó las mayores pérdidas al patrimonio arquitectónico de la ciudad: a principios del siglo XX, la ciudad de San Bartolomé contaba
con siete iglesias. El sismo redujo a escombros los templos de El Calvario y Señor del Pozo, que databan del siglo XVIII, por lo que tuvieron que ser reconstruidos posteriormente desde sus cimientos.
Uno de los mayores golpes al patrimonio histórico fue el desplome de la cúpula de la iglesia de San Bartolomé, la cual ya no fue reconstruida. En dicho templo también se perdieron importantes obras de arte religioso colonial. Asimismo, quedaron dañadas las iglesias de San Sebastián y San Pedro Mártir (siglo XVIII); a la primera ya no se le pudo reconstruir su campanario central y tuvieron que pasar más de 100 años para que fuera restaurada por el INAH.
Entre otros daños se encuentra el de la iglesia de San Pedro, que perdió gran parte de su presbiterio cuando fue reconstruida en la década de 1950. Por su parte la iglesia de San José, que se encontraba en construcción, perdió su campanario izquierdo. Hoy en día esta iglesia está dedicada a la Virgen del Carmen. Por último, ya no se encuentran datos históricos de la ermita de Esquipulas luego de 1902.
Nuevamente, con el evento telúrico del 7 de septiembre, la antigua San Bartolomé de los Llanos ha sido azotada, a 115 años de aquel devastador acontecimiento, y es el patrimonio arquitectónico religioso el más afectado.












