En México, los músicos freelancers, como cantantes e instrumentistas, dedican gran parte de sus carreras a la docencia, a ofrecer conciertos en espacios públicos y privados, muchos de ellos viven también de lo que en el ambiente se le conoce como “huesos”, que suelen ser recitales de último momento en misas, fiestas y eventos privados.
Los pianistas Eduardo Salmón e Israel Barrios, los cantantes Carolina Torres y Víctor Hernández, y el percusionista David Vázquez son jóvenes músicos egresados de las escuelas como el Conservatorio Nacional de Música y la Superior de Música. En esta etapa de confinamiento se han dedicado también al estudio de sus instrumentos, a aprender nuevo repertorio y a explorar nuevas formas creativas.
Mis entradas son nulas
David Vázquez es percusionista, egresado de la Escuela Nacional de Música, en diciembre renunció a su puesto como maestro de las orquestas escolares, basado en las orquestas Esperanza Azteca, de la Fundación Azteca. Tras el anuncio de cierre de espacios públicos, los conciertos que tenía programados se cancelaron, así como sus clases particulares.
“Estaba trabajando como ‘freelance’, empecé un proyecto muy interesante de conciertos con vibráfono con coctelería y tocaba en conciertos privados, me estaba yendo bien. Ahora mis entradas son nulas, pero soy afortunado, vivo en Hidalgo y tengo mi casa, de seguir pagando renta en Ciudad de México no sé qué habría hecho”, cuenta.
Generando ideas
Israel Barrios es pianista, egresado de la Facultad de Música, desde enero colabora con el Estudio Ópera de Bellas Artes del Inbal, como repasador y coach de los cantantes.
“El 70 % de mi trabajo es como ‘freelance’, lo que hago con el Inbal representa solo una parte de mis ingresos y en este momento no nos están pagando, pero esperamos que lo hagan pronto. Me dedico a trabajar con cantantes, los ayudo a poner repertorio para conciertos o hacer audiciones, también daba clases y a veces hago edición, en mis ratos libres hacía pistas, es decir, grabaciones para que los cantantes tengan una pista hecha a su medida. Con la cuarentena eso dejó de ser algo casual y ahora es prácticamente de lo que vivo, porque todos los conciertos y festivales que tenía pararon”, dice.
Le entran a las ventas
La soprano Carolina Torres imparte clases de canto en el Instituto Cultural de León y como freelance colabora con la Orquesta de Cámara de León. “La escuela nos dijo que para pagarnos teníamos que demostrar que estábamos trabajando con los alumnos y se nos advirtió que el periodo vacacional no se nos pagaría. Este salario ha sido un respiro porque todo lo demás está pausado, yo tenía en puerta varios conciertos, así como otros eventos sociales y misas”, dice.
Ante la incertidumbre, la soprano ha explorado otras opciones de trabajo, en su caso, junto con otros artistas y artesanos, vende productos.
Pocas oportunidades
El tenor Víctor Hernández radica actualmente en Europa, sin embargo, la cuarentena lo tiene en México. Esta situación ha puesto en relieve las pocas oportunidades que existen para los cantantes en México y que, ante el cierre de teatros, la precarización pondrá en jaque a los músicos.
“Hay pocas oportunidades de trabajo, no tenemos la infraestructura, hemos tenido que emigrar a otros lugares para conseguir escenarios. Muchos han tenido que vivir de los ‘huesos’, otros han tenido que diversificar su repertorio, ves a egresados del Conservatorio cantando ranchero, que no está mal, pero estudiaron para un objetivo que tuvieron que cambiar ante la falta de empleo”, dice.
A estudiar
Eduardo Salmón es egresado del Conservatorio de Música de Chihuahua. Sus conciertos también fueron cancelados, pero ha continuado dando clases en línea.
“En México no es raro ver que los músicos egresados no siguen desempeñando su carrera profesionalmente, muchos se dedican a hacer lo que nosotros llamamos ‘huesos’. En mi caso he preferido la docencia y en este momento he tenido que seguir dando clases vía internet, por fortuna tengo alumnos y no he resentido el impacto de la cancelación de mis conciertos”, cuenta.
Las clases, advierte, son un poco erráticas y depende de la conexión que se tiene.












