Londres * EFE. El Papa Benedicto XVI cultiva la elegancia en el vestir y ha renunciado a los servicios exclusivos de Annibale Gammarelli, que había sido la sastrería oficial del Vaticano desde finales del siglo XVIII para pasarse a otra que sólo lleva veinte anos en ese negocio propiedad de Rainiero Mancinelli. Al Papa le gusta llevar buenos tejidos y gafas de sol de diseno, tiene predilección por las chaquetas acolchadas, las gorras de beisbol blancas y los zapatos rojos de Prada.











