Cuando la actriz Drew Barrymore se separó de su esposo Will Kopelman en 2016 tras cuatro años juntos, nunca le pasó por la cabeza que 12 meses más tarde se sentiría completamente satisfecha con su vida a pesar de seguir soltera, pero ese es precisamente el caso, ya que su papel de madre de dos niñas menores de cinco años y su línea de cosméticos le reclaman demasiado tiempo.
“Mis hijas me proporcionan tantas alegrías que tengo la impresión de que mi vaso está a rebosar ahora mismo. Si tuviera que buscar una analogía física para el amor que siento, yo sería un pavo relleno o una piñata, así que por el momento no ansío nada en ese sentido”, explica la intérprete en una entrevista a la revista InStyle.
“No creo que jamás hubiese podido imaginarme que estaría tan feliz, que me sentiría tan completa, sin mantener una relación amorosa. Eso habría sido toda una novedad para mi yo más joven”, declaró.
Tal y como prometieron que harían en el comunicado con que anunciaron el final de su matrimonio, la expareja ha seguido manteniendo una excelente relación por el bien de sus dos hijas en común, y este mismo fin de semana viajaron todos juntos a un lugar nevado para celebrar como una gran familia feliz.












