El arpa llegó en el mismo barco que los españoles a América. La primera traía las clavijas de metal; luego, los indígenas, como aún no trabajaban los metales, sustituyeron esta parte con clavijas de madera en las nuevas arpas, para así dar sonidos más propios a las arpas que pronto se convertirían en un instrumento de los pueblos indígenas.
Se dice que el arpa es el instrumento de Dios y que los españoles la usaron para evangelizar las nuevas tierras que ellos veían como el nuevo comienzo del cristianismo, alejado de aquellos males que había en la época.
Desde la llegada de aquel objeto a México, se extendió por varias poblaciones indígenas, por lo que ahora este es un instrumento que puede unir distintas regiones étnicas separadas por varios kilómetros de distancia, como los yaquis de San Luis Potosí con los tseltales de Chiapas.
Este es el principal objetivo de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) con el Segundo Encuentro de Arpas Indígenas y Afroamericanas, que sucedió la tarde del miércoles, bajo un intenso sol, en el parque Bicentenario de esta ciudad.
Entre las agrupaciones que se presentaron esa tarde estuvieron alférez y danzantes tsotsiles de Tajlevilho, Larráinzar, Chiapas; músicos y pascolas de la tribu yaqui de Sonora; músicos tenek de Tscam Son de Tanlajas, San Luis Potosí; músicos tradicionales mazatecos de San Pedro Ixcatlán, Oaxaca; grupo cultural Cohuixtla Nahua de Chilapa de Álvarez, Guerrero; músicos totonacos de Pantepec, Puebla; músicos tradicionales tseltales de San Juan Cancuc, Chiapas, y Cristina Cabrera, concertista internacional de Veracruz.
En entrevista, José Espinosa Sánchez, jefe del Departamento de Investigación y Promoción Cultural de la CDI en Chiapas, dijo que desde el 9 de agosto, Día Internacional de los Pueblos Indígenas, la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas ha venido realizando varias actividades, una nacional y otras en diferentes partes del país, por lo que a Chiapas le tocó ser anfitrión en días recientes.
“Desde el año pasado hicimos el Primer Encuentro Nacional de Arpas Indígenas y Afroamericanas. Se hizo en Chiapas porque probablemente sea uno de los estados donde en más municipios tenga presencia este instrumento que vincula regiones tan distantes del país como los yaquis de Sonora, que están a 3 mil kilómetros de distancia de Tuxtla”, dijo el encargado de promocionar los eventos.
“Hay una alta presencia de este instrumento en los municipios de los Altos en Chiapas, sobre todo en comunidades tseltales y tsotsiles, por lo que somos unos extraordinarios anfitriones para este tipo de encuentros, que continuaremos haciendo”, aseveró.
Para finalizar, Espinosa Sánchez habló sobre el objetivo de estas actividades: “Lo que la CDI quiere manifestar con estos eventos es hacer ver que México es un país diverso y muy rico en nuestras culturas de los pueblos originarios, y que este encuentro es solo una muestra del gran patrimonio cultural que hay entre los pueblos indígenas de nuestro país”.












