El sí a Chávez

"Ma. Antonieta Valera de la Torre * CP. La democracia moderna se basa en el principio de la representación política, por ello los ciudadanos no eligen, bajo este principio, las políticas a seguir, las decisiones a tomar, sino que elige a representantes, a políticos, que serán los responsables directos de tomar la mayoría de las decisiones. Ello no anula la posibilidad de recurrir a un referéndum o a un plebiscito; es decir, a una votación general para conocer la opinión directa de la ciudadanía.

El referendo del 15 de febrero en Venezuela, para consultar sobre la enmienda para modificar cinco artículos de la Constitución de 1999, en donde obtuvo un sí con el 54.36% de la votación ciudadana, representó una ventaja de 8.73 puntos porcentuales a favor de Hugo Chávez, lo que demuestra que hay un ambiente democrático, que permite que las diversas fuerzas políticas existan al mismo tiempo en el mismo lugar.

Al presidente Chávez se le puede imputar muchos defectos y excesos, sobre todo verbales; sin embargo, debe reconocerse su capacidad política para usar las herramientas a su alcance a favor de sus causas, prueba de ello son sus reelecciones y que prácticamente todos los países han reconocidos los resultados del referéndum, incluso Estados Unidos. Sobresale la realizada por el portugués Saramago, premio Nóbel de Literatura, quien se congratuló con la victoria del ""sí"", pero ""se permitió"", según sus palabras, recomendar a Chávez que tenga ""mucho cuidado"", porque a su juicio, ""el poder no necesita ser absoluto para corromper"".

Sus éxitos electorales no son gratuitos, contra todo pronóstico, el crecimiento económico de Venezuela alcanzó el 8.4% en 2007 y registro un 4.9% en 2008, paralelo con las políticas sociales que impactan la redistribución del ingreso, lo que explica que una mayoría relativa está con su presidente.

Explica desde Nueva York, Alvise Marino, economista de Mercados Emergentes de IDEAglobal, que la victoria del presidente venezolano en el referendo que elimina el límite a su reelección, será empanada por un ano de dolorosas medidas económicas en la nación asociada a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). Mientras los precios del crudo colapsan en medio de la crisis económica mundial y han lisiado las finanzas del país, el líder izquierdista enfrenta una economía en desaceleración, una galopante inflación y la necesidad de recortar el gasto social, columna vertebral de la ""revolución socialista"".

El difícil panorama quizás reduzca la influencia del más abierto crítico de Estados Unidos en América Latina, incluso luego de que se fortaleciera con el referendo que le permitirá aspirar a gobernar más allá del 2012. Sin embargo, como en toda democracia el pueblo venezolano podrá decidir en las próximas elecciones que Chávez se vaya a su casa o no. Ya la historia nos dirá quién tiene la razón. [email protected]

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