Verónica Huesca * CP. En la antigüedad, los hombres hacían ruidos, como tocar una campana o golpear una copa para ahuyentar los malos espíritus y de esa costumbre esotérica nació la tradición de hacer un brindis.
Éstos se han ofrecido por miles de anos, tanto en momentos religiosos, como para desear buena salud, buena suerte o para honrar a las personas. El principal objetivo ha sido siempre desearles lo mejor. El brindis de boda es uno de los más importantes en todas las culturas.











