Entre rituales y diversión: el juego

"Verónica Huesca * CP. Pocos cronistas espanoles dieron fe del origen y existencia de los juegos y juguetes en la antigua población mesoamericana. Parte de esta información recabada sobre los antiguos juguetes y juegos surgen tras pequenos objetos encontrados a manera de ofrendas funerarias, que quizá no se trataba de juguetes, sino de miniaturas que tuvieron fines rituales como las halladas en Teotihuacan y las de Monte Albán en el estado de Oaxaca.

Son pequenas figuras zoomorfas de cerámica dotadas de ruedas, trastecitos, munequitos y munecas articuladas, vasos silbadores, sonajas y silbatos, y aun las mismas pelotas de hule, artefactos que no parecen haber sido utilizados antes de que fueran enterrados.

De esta forma los juegos y juguetes eran en realidad utilizados por la población mesoamericana con fines rituales, afirma la arqueóloga Isabel Marín, ello se observaba en el juego de pelota, el del volador y el patolli. El juego de pelota es, sin duda, uno de los más estudiados, ""era tan importante este juego, que en los manuscritos mixtecos vemos a los grandes príncipes y reyes en el campo llevando en las manos joyas de oro o de jade que apostaban en la contienda. El juego tenía una significación religiosa y era en realidad un templo. La pelota significaba un astro: sol o luna, o bien el movimiento de toda la bóveda celeste"".

Mientras que las pelotas eran hechas a partir de raíces de árboles, de hierbas, y zumos que se cocían hasta formar una pasta, la cual era redondeada. Otro juego a manera de ritual también era el de los voladores de Papantla en Veracruz, así como el ""patolli"" (frijoles rojos), el cual era parecido a la oca, en el que se marcaban los frijoles con una connotación astronómica y guerrera ya que invocaban a sus dioses. Así en estos juegos se dejaban entrever aspectos como la magia, el milagro y la sorpresa que formaron parte de las ceremonias de los antiguos mexicanos.

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