Filmar en una construcción de mil años de existencia puede ayudar no solamente a todo el equipo de producción a entrar en “modo”, también experimentar cosas raras como que las puertas puedan abrirse y cerrarse solas, además de escucharse ruidos extraños.
Esa fue la experiencia en Los ojos del diablo, coprotagonizada por Tatiana del Real (Gloria), filmada en noviembre pasado en un sitio que fue convento y hospital psiquiátrico, en Burgos, España.
Paco Arasanz, quien en 2025 saltó a la palestra mediática del terror con Obayifo Project, esta vez se aventuró en una historia de exorcismos, en la que también actúan Pao Soppe y el mexicano Frank Rodríguez.
De qué va la historia
Los ojos del diablo es una historia sobre una influencer que es poseída (Tatiana) y todo es captado por su pareja y un sacerdote que además es figura en internet. “Se filmó en esta residencia embrujada y tenemos tomas en las que puertas se abren y cierran solas; la gente cuando las vea pensará que éramos nosotros con tres personas haciéndolas, pero no fue así. Nunca se nos apareció nada, o al menos no nos dimos cuenta, ya revisaremos bien el material, pero sí había también muchos ruidos y era algo inquietante”, narra Arasanz.
Durante el rodaje, comenta Paco, se encontraron plantas, sillas de ruedas y hasta una dentadura postiza arriba de una cama. “Fue como si tuvieran que haberse ido todos rápido. El gobierno de Burgos lo mantiene, pero es como si la gente acabara de salir, entonces había elementos que se podían aprovechar”, abunda.
En la película, que se filmó con dos Iphone 17 Pro, también participa Luis Felipe Tovar.












