Marihana Zárate viaja con La mortalidad del cangrejo

Marihana Zárate. Cortesía
Marihana Zárate. Cortesía

La mortalidad del cangrejo es una obra muy importante en la trayectoria de la actriz y directora Marihana Zárate, ya que fue la primera puesta en escena que dirigió y que ahora le permitirá darse a conocer en otro estado de la República Mexicana.

En entrevista con la hija de Jorge A. Zárate, adelantó que próximamente estarán viajando a la ciudad de Toluca para presentar esta obra que se estrenó en La Puerta Abierta hace más de un año.

Su participación se llevará a cabo en el marco de la Decimosegunda Muestra Nacional de Teatro, explicó Marihana, e invitó a que este 31 de marzo el público asista a una función especial de Un barco encallado en medio del mar helado, en La Puerta Abierta, como parte de los festejos por el Día Mundial del Teatro, a las 18:00 horas.

La entrevista se realizó minutos antes de que comenzará la función de Un barco encallado en medio del mar helado, de Gibrán Ramírez Portela, y la actriz habló de su incursión en la dirección de una puesta en escena.

“He descubierto que me gusta mucho dirigir; actuar me gustaba mucho, pero dirigir creo que me gusta más, porque me da la libertad de decir lo quiero, pues ya tengo mi discurso muy hecho, sé lo que quiero en este momento y de cómo lo quiero decir, que es esta cosa del teatro físico que encontré. Estoy muy contenta”, expresó.

En cuando a la elección de la obra La mortalidad del cangrejo, indicó que fue después de leer una novela del maestro Salvador Elizondo, Farabeuf, en 2011. “Aunque no es una obra de teatro, es más una novela, me puse a subrayar mis partes favoritas y en 2015 se me ocurrió que la iba a hacer una obra de teatro. Aunque la escaleta es de una hoja y media, la obra dura 50 minutos porque tiene mucho relleno de movimientos que van justificando todos los textos”, dijo la entrevistada, e añadió que con Un barco encallado… fue muy diferente, ya que esa sí es una obra de teatro que leyó en una revista, donde se enamoró completamente del texto.

Afirmó que sí imprime muchas cosas de sí misma a las obras que dirige; situaciones que solo las personas que la conocen muy bien logran identificar.

La transición de actriz a directora, opinó, se debe a los deseos de imprimir su propio sello a las obras, ya que como intérprete ella no puede tener tanta libertad como la que tiene cuando dirige.