Hacer una puesta en escena como Solo quiero hacerte feliz no es para cualquiera porque, si la gente quiere comprender la historia por completo, tendría que hacer un maratón de seis horas, porque el escenario cambia de acuerdo con la versión que se vea y por lo tanto la intención también cambia, pero para Pablo Perroni esto es una delicia de realizar y una meta alcanzada.

“Hacer tres obras en un mismo día es de las cosas más difíciles que hemos hecho, porque necesita de un rigor y exactitud exagerada, pero a todo el elenco le gustan los retos; además gracias a esa trilogía Mariana Garza y yo decidimos que, en lugar de seguirnos quejando por las pocas facilidades para conseguir un espacio, íbamos a construir nuestro propio espacio”, comentó Perroni.