Días atrás se hacía público que Mick Jagger será padre de su octavo hijo a principios de 2017. La madre en esta ocasión (la quinta diferente en su caso) es Melanie Harmick, bailarina de 29 años del American Ballet Theatre, con la que Jagger mantiene una “relación abierta” desde poco después del suicidio en 2014 de la diseñadora L’Wren Scott, quien fue su pareja por trece años.
Con esta situación podemos recalcar lo poco convencional de la vida del vocalista de los Rolling Stones, nacido el 26 de julio de 1943 en Dartford (condado de Kent, Inglaterra). Porque no son muchos los que celebran un cumpleaños con esta cifra esperando un nuevo hijo, dos años después de haberse convertido en bisabuelo.
Pero más allá de esta “complicada” vida personal, la cuestión es que también se mantiene activo artísticamente, pues en el primer tercio del año los Stones hicieron una gira por Sudamérica que culminó el 25 de marzo nada menos que en La Habana, en una de esas citas que se venden como históricas y que, efectivamente, terminan siéndolo. Un nuevo hito en la andadura de una banda que comenzó en 1962 y que todavía ahora se mantiene con un lustroso presente.












