Museo del Café celebró octavo aniversario

Lore Aquino, originaria de Motozintla, Chiapas. Diana Ramírez/CP
Lore Aquino, originaria de Motozintla, Chiapas. Diana Ramírez/CP

Recientemente el Museo del Café celebró su octavo aniversario con una serie de eventos que dieron inicio desde temprano ese día y culminaron por la noche. Música, degustación y concurso de baristas fueron algunas de las activados que tuvieron lugar en el emblemático recinto.

Por la tarde comenzaron con la participación de la soprano Lore Aquino. Ella cuenta con una amplia trayectoria que se remonta a su adolescencia, cuando contaba con solo 16 años de edad, época en la que no solo floreció en ella su gusto musical, sino también su inclinación por la pintura.

Una de sus participaciones más sonadas es la que tuvo con el cantautor Raúl Ornelas. También cuenta con un álbum de estudio titulado No es suficiente, que es su primer material discográfico, mismo que publicó en 2013.

En el lado de la plástica destaca su exposición de 2015 “Intimidad luminosa”, donde abundan los trabajos en acrílico, pastel y acuarelas. Aunque es chiapaneca ha vivido los últimos 15 años en la Ciudad de México; no obstante, estuvo feliz de volver a su tierra por la invitación que se le hizo para celebrar con los capitalinos el octavo aniversario del Museo del Café.

La motozintleca interpretó covers, piezas originales —una de estas dedicadas a las víctimas de los atentados ocurridos en fechas recientes— y algunos poemas musicalizados —como uno del español Federico García Lorca—.

Al finalizar su participación en la velada recordó que su música está disponible en distintas plataformas musicales de streaming, donde pueden encontrar temas como “Luna”, una canción que entonó con especial dedicación a las mujeres y que, en un momento de mayor sinceridad e intimidad con el público, señaló que le hace evocar su infancia.

Continuó con el tono musical de la noche el grupo Octopus, veteranos del rock, de las tonadas estridentes pero no por eso menos melodiosas, que mayores y jóvenes conocer por igual, ya que el paso del tiempo no los saca de moda sino que los acerca un paso más a lo clásico.

“Presumida”, “Popotitos” y “La Plaga”, fueron algunos de los temas clásicos del rock que Octopus tocó y el público coreó; asimilaciones de canciones y estilos estadounidenses por parte de la cultura mexicana y en voces de artistas ya consagrados como César Costa, Enrique Guzmán, Alberto Vázquez y Johnny Laboriel.

Pero también hubo espacio para la modernidad cuando interpretaron “Azul”, tema del grupo mexicano Real de 14. Lo más destacado y conocido por el público fue “Triste canción de amor”, del Tri; pero no podía faltar la ración anglosajona con “Stand by me”, de The Beatles.

Una de las partes más destacables de la velada fue el concurso de baristas, en el que tres participantes compitieron por hacer el mejor café. Cada uno tuvo cinco minutos para preparar tres tipos: expreso, capuchino y una bebida libre con ingrediente secreto.

La noche fue coronada por una pasarela de trajes típicos chiapanecos y mucho café en venta y exposición, sin dejar de recordar que este lugar lo hacen todos y es uno más de los que están dedicados a la cultura y el esparcimiento.