El 15 de enero Ignacio López Tarso cumplirá 92 años de edad, y su hijo Juan Ignacio Aranda explicó que festejará como a él más le gusta: trabajando, sobre todo después de haber hecho una pausa en la temporada de la obra Un Picasso, para someterse a una cirugía en diciembre pasado.
“El 12 de diciembre lo operaron, ya está dado de alta, está fuerte, tiene muchas ganas de regresar al teatro y está muy bien, lúcido, muy correcto de su memoria y sus facultades físicas, tiene la posibilidad de regresar al 100 % como siempre ha estado en todas sus obras”, declaró Aranda.
Además, comentó que esta operación ya estaba planeada desde mayo, cuando su papá fue intervenido para retirarle un tumor canceroso en el colón, procedimiento que requirió que le colocaran una colostomía que el primer actor tuvo que portar durante siete meses.
“Lo regresaron de la colostomía, porque está bien de su estómago, hay mucha gente que jamás puede hacerlo y se queda con su bolsita por el resto de su vida. Mi papá está tan sano que esto estaba planeado, no es ninguna secuela o que recayera, es el procedimiento normal, porque significa que todo su aparato digestivo funciona correctamente”, detalló.











