Tras siete años de ausencia en la música, el cantante rompe el silencio discográfico con ¡México por siempre!, su segundo álbum vernáculo y el 31 en su carrera.
Y de acuerdo con Álvaro Gordoa, socio director de Desarrollo de la Consultoría, la Capacitación y la Enseñanza de la Imagen Pública, la nueva propuesta de “El Sol” no tiene nada de actualidad.
“Si bien el nuevo disco no ha salido, lo que hemos escuchado y lo que da a entender desde el análisis de percepción, que es la Imagen Pública, podemos concluir de manera anticipada que no hay nada nuevo bajo el sol, qué mejor palabra que ésta para hablar de Luis Miguel. Como un producto de Imagen Pública o artística, él no ha madurado, ha envejecido.
“Lo reitero. No ha madurado, ha envejecido y que no se malinterprete con una cuestión de edad. Esto en mi área se conoce como ‘dinamismo de la imagen’, lo que quiere decir que un producto debe mantenerse vigente y seguir logrando sus objetivos, evolucionando con su audiencia, para finalmente, no sólo captar a los fans de siempre, sino a nuevos para siempre estar en tendencia y vanguardia, que es a lo que los artistas, sobre todo los pop, aspiran”, explicó en entrevista vía telefónica.
Luis Miguel lanzó su disco homónimo (14 de septiembre de 2010) en el marco por sus 30 años de carrera artística. Éste sería el último proyecto discográfico original del cantante, quien estuvo dando conciertos durante cinco años seguidos y dos preparando una serie, descansando sus cuerdas vocales por diversos problemas de salud y preparando su nuevo álbum.
¡México por siempre! está lleno de éxitos de la música popular mexicana, en especial de temas de José Alfredo Jiménez; Luismi apostó por temas populares y que son del dominio público.
“Estamos escuchando que Luis Miguel vuelve a repetirse con el tema de México, con la idea de los cóvers. Podemos ver que dentro del repertorio está La serenata Huasteca, No discutamos... eso le pegó desde que salió el primer Romance en los 90 y esa cuestión le funcionó, jugando con la nostalgia y con un público más maduro, pero como producto artístico está avejentado.












