El autor mexicano Paco Ignacio Taibo II se encuentra visitando varios estados del sureste con motivo de la gira que emprendió para dar a conocer su libro dividido en tres tomos, Patria (editorial Planeta), el cual reúne el trabajo exhaustivo de más de una década de investigación.
Los volúmenes en que se divide el trabajo de Ignacio son De la Revolución de Ayutla a la Guerra de Reforma (1854-1858); La intervención francesa (1859-1863) y La caída del imperio (1864-1867); este último que saldrá a la venta dentro de un mes, pasando las fiestas patrias.
La cita fue en el Museo de la Ciudad, en Tuxtla Gutiérrez, donde la periodista Sandra de los Santos moderó la mesa en la que el autor de 70 obras escritas en distintos géneros literarios abundó sobre este libre, el cual hoy se presenta en Veracruz.
Fue hace poco menos de cuatro años cuando el escritor se dio a la tarea de poner 14 años de historia de México en un libro. La historia de un país sin centralidad, ya que no se puede tomar la Ciudad de México como eje sino que va hasta las montañas y los puertos.
El autor indicó que, como razón principal para crear estos volúmenes, toma elementos de la historia mexicana que no son conocidos o reproducidos en los libros de texto gratuitos.
“Había una parte de la historia que le secuestraron. De la Revolución de Independencia y Mexicana se saltaba la Revolución Liberal, y me parecía trascendente, entre más leía me parecía brillante esa generación de luchadores que le dieron la verdadera independencia, y no la firma de Iturbide sino la derrota del imperio en Querétaro, la constitución del 57, la Guerra de Reforma”, expone.
De igual forma, reconoce que este continuo de guerras en la nación le da forma a este país, y que de alguna manera no estaban secuestrados sino más bien perdidos, en nombres de calles y plazas pero sin identidad.
Agregó que en su andar ha encontrado millares de lectores que quieren conocer más de los de los temas que a él le interesa contar, por lo que su labor como escritor le ha permitido romper el mito de que los jóvenes no quieren saber de historia.












