"Sara Regalado * CP. Hace diez años, la transformación no fue tan positiva, dice Lorenzo Meyer. ""Lo que encontramos ahora es que se nos está cobrando la historia mexicana, la de tanto tiempo de autoritarismo y de corrupción y de no tener un sistema en donde el gobierno diera cuentas a la ciudadanía; eso no se cambia tan fácil"", opina el doctor en relaciones internacionales, historiador, Premio Nacional de Periodismo y analista político, durante una charla con los medios justo antes de la ponencia ""Los nuevos (y viejos) problemas nacionales"", en el marco del Tercer Festival Cultural ""Descartes"", el viernes.
Haciendo un análisis sobre las circunstancias actuales del país y de lo que significó en su historia el cambio de partido en el año 2000, puntualizó: ""Los defectos actuales son muy similares a los que había antes del 2000, y las pocas virtudes del autoritarismo (más o menos sabían administrar su materia prima) también se perdieron, porque los nuevos resultaron un fiasco. Lo más que se logra es administrar el presente, ir sobreviviendo, pero no hay un futuro, un proyecto claro de hacia dónde vamos. Pareciera que sobrevivir es ya suficiente; y sí, incluso sobrevivir ya cuesta mucho"".
Meyer adjudicó el problema de desarrollo a la falta de confianza y seguridad de México: ""En el caso de Brasil, es un país también subdesarrollado latinoamericano, con una distribución de la riqueza igual de mala que nosotros y, sin embargo, se le ve como un país que sabe a dónde va. Creo que hay un sentido de confianza en Brasil, y en México, eso falta, no tenemos confianza en nosotros mismos"".
Situación fronteriza
""Las fronteras siempre han sido un problema, y la nuestra con Estados Unidos es un problemón, porque es la frontera que tiene el mayor contraste de fuerza y debilidad"", explica el autor de ""México y Estados Unidos en el conflicto petrolero"", quien evidencia la incoherencia que existe en el país en cuanto a la exigencia y el respeto de los derechos humanos. ""Hay una contradicción que sería de dar risa si no fuera trágico: México insiste al Congreso norteamericano que esa legislación que se están proponiendo llevar a cabo en Arizona es inaceptable, pero nosotros con qué cara defendemos a los mexicanos que serán afectados por esta ley, cuando México no es precisamente un ejemplo de respeto a los derechos humanos hacia los centroamericanos que pasan por aquí y de buena administración de su frontera"", cuestionó el analista.
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