Sin que muchos se percataran de su presencia, la socialité Paris Hilton, de 34 años, llegó el pasado 23 de mayo a tierra azteca para celebrar la boda de su querida prima Brooke Wiederhorn; y una vez finalizada la ceremonia, la polémica mujer disfrutó la fiesta privada rodeada de amigos y familiares.
De principio a fin disfrutó su viaje a Los Cabos, pues desde pleno vuelo, Hilton comenzó a publicar imágenes en Instagram en donde esperaba ansiosa ver a su familia reunida. Una vez en la fiesta se convirtió en el centro de atención.
Con un vestido púrpura, la dama de honor hizo acto de presencia y no dudó en publicar: “Felicidades. Hacen una pareja perfecta y estoy muy feliz por los dos. Sé que van a pasar toda una vida de amor y felicidad juntos”.
El jolgorio incluyó karaoke, baile y varias fotografías en las que Paris compartía cuadro con toda su “amada y preciosa familia”. Fiel a su estilo, y una vez terminada la boda, tomó un vuelo y decidió visitar las playas de Ibiza, que según ella es su “lugar favorito en el mundo”.












