Pozos Quintanar en el Museo de la Ciudad

Además de sus voces, Pozos Quintanar cuenta con dos guitarras y una armónica. Diana Ramírez/CP
Además de sus voces, Pozos Quintanar cuenta con dos guitarras y una armónica. Diana Ramírez/CP

Como parte de otro Sábado de Jazz en el Museo de la Ciudad, el dúo Pozos Quintanar deleitó a la concurrencia con temas propios y de la cultura popular; varios de estos, referentes de artistas como John Lennon, Elvis Presley y Creedence, en una velada llena de rock and roll, blues y swing, así como de baladas y boleros, pero con arreglos de jazz.

Fue el primer sábado de agosto cuando Luis Pozos y Humberto Quintanar, armados con dos guitarras, una armónica y sus voces se presentaron por segunda vez de manera oficial en el Museo de la Ciudad.

Pozos Quintanar es una agrupación conformada desde mediados de 2016, sin embargo según refirió Luis, es un parteaguas en su carrera de larga trayectoria en la que son referentes las bandas Los Amigos del Rock o Leyenda 51, solo por citar las más conocidas.

Pozos Quintanar crea su propia música y ya llevan escritas al rededor de 200 canciones, pero en esta ocasión solo presentaron doce, las cuales intercalaron con diez covers.

Algunos de los temas que interpretaron esa noche ante un público dividido entre la nostalgia y el descubrimiento fueron “Ataque de amor” (de ellos), “La respuesta está en el viento” (Bob Dylan), “Te quiero, mi amor” (de ellos), “Si te vas” (de ellos), “Cada vez que te vas” ( de ellos), y “Have you ever seen the rain?” (Creedence).

También interpretaron “La noche” (de ellos), “Antes de la lluvia” (Lee Oskar), “Cómo olvidar” (de ellos), una especie de blues pero con tintes de swing; “Sweet Caroline” (Neil Diamond), un éxito de los setenta; “La hamaca”, que es un poema de Enoch Cancino Casahonda con música de Luis Pozos; “Imagine” (John Lennon), que Luis tocó en la armónica; “Zapatos de ante azul” (Elvis Presley), “Mal de amores” (de ellos) y “Qué es el amor” (de ellos), con el cual cerraron el evento, mismo que no estuvo exento de contratiempos.

Luis antes de Pozos Quintanar

Sin embargo, a pesar de lo bien que les ha ido desde su conformación, Luis Pozos aún mantiene su carrera en solitario, con un toque más bohemio. En eventos particulares pero sobre todo en aquellos a donde es invitado por el Coneculta o los distintos ayuntamientos del estado, da a conocer su faceta de promotor cultural al poner música a poemas de los chiapanecos Enoch Cancino Casahonda, Óscar Wong, Rosario Castellanos, Rodulfo Figueroa y Jaime Sabines.

“Gozo lo que toco y lo que canto”, indicó Luis Pozos, quien detalló cómo la música lo ha acompañado desde antes incluso del inicio de su carrera, pues refirió que ya desde el vientre de su madre escuchaba música a través de su papá, que era músico y tocaba foxtrot.

Luego se fue a la capital del país a estudiar música y en todo ese tiempo jamás se despegó de su guitarra. “Ya voy por la quinta esposa, pero la guitarra sigue”, comentó en tono de broma. Con los anteriores grupos sí llegó a tener material discográfico, en cambio con Pozos Quintanar aún nada, pero falta mucho camino por recorrer en esta faceta, así que no descarta la posibilidad de un disco más adelante.

La historia de Humberto

Empezó a escribir como pasatiempo luego de las clases de guitarra con Luis Pozos, pero su hobby fue recompensado cuando en una reunión con la Sociedad de Autores y Compositores de México, donde estuvieron presentes Armando Manzanero y Mónica Vélez (que ha escrito para Reik y OV7), le hicieron el ofrecimiento de formar parte del Taller de Composición.

Para este eligen entre 30 y 40 personas que estarán con ellos dos años, y aunque tuvo que declinar la oferta por ser un proceso largo y costoso, porque, como él mismo explicó,

“una cosa es que lo bequen a uno ahí y otra es sostenerse”, lo que más lo satisfizo fue que su trabajo fuera del gusto de los oyentes.

Como Pozos Quintanar ya los invitaron a formar parte de los Autores y Compositores de Chiapas, y para continuar en el escenario buscarán actualizarse con las nuevas corrientes, pero sin perder el toque que los hace tan distintivos.

Al ser cuestionado acerca que cuáles serían en su caso los músicos actuales que influyen en él, resaltó a Jovannoti, Melendi y Pablo Alborán. Recordó que le gustan mucho la música clásica y la ópera, pero que la vida se trata de ir sumando, por ello, sin olvidar sus primeros gustos, es necesario escuchar más porque eso es lo que hace que las personas se renueven.

También señaló que a pesar de lo disímiles que pueden ser los ritmos, hay una constante en la música; se encuentra en la balada “Somos novios” (Armando Manzanero) y en la rumba “Con la luna llena” (Melendi). “El amor no es una moda”, señaló.