Prenden la fiesta mundialista

La fiebre mundialista comenzó a sentirse desde tempranas horas en el Monumento a la Revolución, donde cientos de aficionados llegaron con vuvuzelas, espuma y playeras de la selección mexicana para disfrutar de los conciertos organizados previo al partido entre México y Ecuador.

La primera agrupación en subir al escenario fue Triciclo Circus Band, que puso el ambiente con su característico sonido de jazz folk y abrió su presentación con “No corro, no grito, no empujo”, desatando la euforia de los asistentes.

El entusiasmo del público fue tal que, por momentos, el sonido de las vuvuzelas superó a la música. Mientras la banda intentaba subir el volumen, los aficionados respondían con gritos, aplausos y cánticos mundialistas.

Uno de los momentos más celebrados llegó cuando Triciclo Circus Band invitó al escenario a La Maskatesta, cambiando el ritmo del espectáculo y elevando aún más el ánimo de los presentes.

Después del silbatazo

La selección mexicana logró imponerse ante el combinado de Ecuador con un marcador de 2-0 en el duelo de dieciseisavos de final. Entre gritos de “México, México” y “Ecuador ya probó el chile nacional”, miles de aficionados se dieron cita en el Palacio de los Deportes, y pese a la lluvia, bailaron al ritmo de los grandes éxitos de la banda Cañaveral. “Tiene espinas el rosal”, “No te voy a perdonar” y “Echarme al olvido” fueron algunos de los temas que hicieron a las personas quemar suela en este festejo.

Banda Cuisillos también celebra

Al ritmo de banda y con todo el sabor de Jalisco, fue como la legendaria Banda Cuisillos festejó no solo con “la raza mexicana”, también con los extranjeros que se encontraban en el lugar, el triunfo de la selección mexicana, bajo la frase que casi se ha vuelto un mantra: “¿Y sí sí?”.

Se desarrollaban los últimos minutos del partido México-Ecuador, con un marcador de 2-0 a favor la selección nacional; y la gente ya festejaba con gritos, lanzando espuma artificial y ondeando la bandera de nuestro país. En cuanto se dio el silbatazo final la euforia se desbordó, algunos fuegos artificiales estallaron y la música comenzó.

Portando la playera de la selección, la banda jalisciense salió al escenario, y comenzó la noche interpretando uno de sus grandes clásicos, “Pequeña orgullos”. “Ciudad de México, está noche se escucha el gritó apache”, externó Rogelio Torres, el vocalista de la agrupación.