La banda alemana Rammstein demostró su poder musical, durante el cierre de la quinta edición del festival Hell and Heaven 2016, en la curva cuatro del Autódromo Hermanos Rodríguez, ante unos 80 mil amantes del metal.
“México, un gran amor para ustedes muchas gracias”, dijo Till Lindermann, vocalista y líder de la agrupación, antes de concluir su show, luego de algunas salidas en falso, antes de que diversos fuegos artificiales iluminaran el cielo durante algunos minutos.
Previamente, el metal industrial de los anfitriones provocó la locura entre sus fanáticos, quienes en todo momento bailaron sin parar, con los puños hacia el cielo, saltando y haciendo “slam”.
Una cuenta regresiva de un minuto fue la señal para que todos estuvieran listos para esta presentación “tres, dos, uno”, gritaron al unísono los seguidores y en eso la alineación apareció en el escenario Hell.
Fue así como con sus éxitos y su peculiar interpretación, que incluyó algunas sorpresas, el sexteto se “echó a la bolsa” al público sediento de energía y euforia.












