Desde hace años, en el centro cultural Jaime Sabines se encuentra una de las creaciones más importantes de la trayectoria de Rodolfo Disner, titulada Meditación de nuestros orígenes. Esta pieza de gran tamaño, compuesta por 12 mil 200 tabiques cerámicos y que alude a los orígenes de la humanidad, fue considera por el tonalteco como su obra cumbre.
Esta semana, el mismo recinto y el maestro Disner vuelven a reunirse a través de la exposición “Alquimia, pasión y color”. La muestra, inaugurada esta semana, reúne el trabajo de Hendy Castellanos y Alberto Vera, quienes a través de sus pinturas rinden homenaje al “alquimista de fuego”.
La exhibición esta compuesta por un total de 47 piezas, entre cerámica y pintura: 10 del maestro Rodolfo Disner, 27 de Alberto Vera y 10 de Hendy Castellanos, además de obras pertenecientes al acervo del Coneculta.
Apertura
Durante la inauguración, Damaris Disner, hija del ceramista, destacó: “Cuando veo una obra de él, entiendo que el misticismo rigió su vida. Confluyen los cuatro elementos para convertirla en una obra poderosa, energética, capaz de equilibrar cualquier espacio donde se ubique”.
La exposición “Alquimia, pasión y color” no solo celebra la trayectoria de Rodolfo Disner, sino que también reafirma la vigencia de su legado artístico, capaz de inspirar a nuevas generaciones de creadores.
Con esta actividad el Centro Cultural de Chiapas Jaime Sabines se convierte en un espacio donde convergen tradición y contemporaneidad, recordando que el arte es una alquimia que trasciende el tiempo.












