Scary movie: terroríficamente incorrecta

Scary movie: terroríficamente incorrecta

A la secuela, estrenada en 2001 no le fue tan bien, pero no dejó de ser negocio, pues la relación gasto-recuperación fue de 1 a 3 y eso cualquiera lo quisiera. Lo mismo pasó a la quinta de la saga, lanzada en 2013, ya sin la presencia de Anna Faris.

Ahora, una década después, llega la sexta entrega y con el retorno de Anna Faris encabezando gran parte del elenco original. Y vuelve también irreverente, sin importarle si le falta el respeto a alguien o si hay críticas por su contenido que van desde el uso abierto de drogas, hasta escenas con contenido sexual. “El humor sirve para liberar a la gente de las cadenas de la corrección política”, dice Marlon Wayans, quien interpreta al siempre drogado Shorty.

No pueden faltar referencias a películas serias de género. Si el asesino tomó la imagen de Scream, ahora están caricaturizadas películas de los últimos diez años como Heretic, Get out, Sinners, La sustancia, Smile y Longlegs, que los amantes del género reconocerán sin problema.

El crítico Scott Menzel, una de las pocas voces que han dado ya su opinión, considera que hay un excesivo uso de referencias de películas, incluida una alusiva al fenómeno animado KPop Demon Hunters y muchos chistes hacia la comunidad LGBTQ+. “Definitivamente hay algunos chistes y momentos que seguramente van a enfadar a casi todos. También hay bastantes chistes sobre la temporada de premios: toda la apertura gira en torno a un nominado reciente al Oscar e incluso menciona los Globos de Oro”, indica. Asimismo, subraya que también le falta narrativa, pero es claro en el efecto que tendrá en el público. “Estaría mintiendo si dijera que no me entretuvo durante toda la película”, comenta en su cuenta de X.

Entre los cambios más visibles se encuentra el personaje de Cindy Campbell, de Faris, quien si en las primeras entregas era la chica preparatoriana inocente o la madura encerrada en una cabaña con la llegada de los extraterrestres, ahora ya es una mamá de imagen un tanto descuidada.

La dirección es responsabilidad del solvente Michael Tiddes, realizador de Inactividad paranormal, ¿Y dónde está el fantasma? y 50 sombras de black, La cinta es clasificación C; es decir, solo le es permitida la entrada a mayores de 18 años.