"Serrat| ""el hijo de la luz"""

"Sara Regalado * CP. Como un hecho sin precedentes, el cantautor español Joan Manuel Serrat se presentó en Tuxtla Gutiérrez este jueves, en el marco de su gira ""Hijo de la luz y de la sombra"", en la que hace un homenaje al poeta español Miguel Hernández, a cien años de su natalicio.

El recinto del Polifórum Mesoamericano recibió al maestro Serrat con colores magenta y una larga y acalorada ovación del público que se puso de pie para dar la bienvenida al personaje que durante tanto tiempo estuvieron esperando.

La primera parte de la presentación fue un recital musicalizado de la poesía de Hernández, de quien el propio Serrat explicó: ""Murió en las cárceles del franquismo a los 31 años, y de su nacimiento se están cumpliendo cien años. Es ya es una gran razón para que se festeje a uno de los mayores poetas hispanos de todos los tiempos"".

Entre el amor aguerrido y la conciencia social en torno a la guerra, el hambre y las desigualdades, temáticas que fueron bandera del propio Hernández y lo han sido también de Serrat, transcurrieron estas interpretaciones. ""Matar a un hombre se le llama asesinato, en cambio matar a millones se le llama patriotismo; el número ennoblece el crimen"", recitó.

Entre las composiciones con letra del poeta homenajeado estuvieron ""Menos tu vientre"", ""El hambre"", ""Nanas de la cebolla"", ""Hijo de la luz y de la sombra"" y ""Para la libertad"", que es la segunda parte del poema ""El herido""; entre otras interpretaciones, las cuales fueron recitadas, coreadas o simplemente disfrutadas por las miles de personas que llenaron casi en su totalidad el recinto capitalino. ""¡Enorme!"", ""¡eres grande Serrat!"", se escuchaba de entre las butacas

Un plus que hubo en este concierto fue la talla de los músicos que acompañaron al cantautor; Israel Sandoval en la guitarra, Daniel Casielles en el bajo, Marta Roca en el violín, Vicente Climent en la batería, Ricardo Miralles en el piano y Josep Mas en los teclados completaron el círculo de un concierto disfrutable por cualquier lado.

Para la segunda parte, el cantautor con más de 40 años de trayectoria recogió lo más representativo de su amplio repertorio, algo que la gente agradeció. ""Soy sinceramente tuyo"", ""La bella y el metro"", ""Princesa"", ""Mediterráneo"", ""Pueblo blanco"" y ""Hoy puede ser un gran día"" fueron algunos de los temas.

Pero el personaje no se plantó en el escenario sólo a cantar; durante las dos horas que duró su concierto, se dio el tiempo para contar historias de su vida y de la vida de otros, anécdotas que sacaban risas y a veces carcajadas; y no dudó tampoco en dar las gracias. ""Agradezco que estén acompañándonos y dándole sentido a todo lo que hacemos"", sentenció.

Cuando parecía que su himno ""Caminante, no hay camino"" sería la última pieza de la noche, la ovación del público hizo que Serrat regresara al escenario a contar una historia más e interpretar ""No hago otra cosa que pensar en ti"" y ""Señora"".

Con esto, el catalán reafirmó su posición como un verdadero artista, para ratificar, como dijo en uno de los poemas recitados: ""Que soy como el árbol talado, que retoño y aún tengo la vida"".

"