"Sara Regalado * CP. Con 74 años de edad, Silvina González García, mejor conocida como tía Silvina, se siente satisfecha, feliz y querida, pues ni el matrimonio, ni la llegada de nueve hijos la mermaron para que ella continuara haciendo algo que aprendió desde los ocho años y que disfrutó desde el primer día: el bordado zoque.
Originaria de la Rivera Morelos, en el municipio de Copainalá, su madre fue quien le enseñó el manejo del hilo, el gancho y la aguja, para defenderla a ella misma y a su lengua materna: ""Tenía ocho años cuando empezó a llegar un maestro, pero en esa rivera no hablábamos español, hablábamos puro zoque y el profesor castigaba porque él quería que ya no hablaran zoque, entonces mi mamá dijo 'mirá, estás chiquita, el maestro les castiga muy duro hincándolos en el sol y no quiero que pases por eso, mejor aprende a bordar, yo te voy a enseñar y algún día te ha de servir'"", recuerda tía Silvina las palabras de su madre, Alejandra García, y la razón por la que dejó de ir a la escuela.
A lo largo de su infancia y adolescencia se hizo experta en la técnica del bordado zoque, pero también, con la guía de su tía, la hermana de su papá, se instruyó en las artes culinarias, aprendió a hacer pan, dulces y diferentes antojitos. Todo eso fue lo que necesitó para que tiempo después, al formar a la familia, pudiera colaborar para sacar adelante a sus nueve hijos.
La vida en el campo
Otro conocimiento que le ha dado la vida es la siembra y cosecha de pimienta, pues desde que se casó y hasta ahora, sus tierras con árboles de este condimento han sido trabajados por su esposo, sus hijos y ella misma: ""La pimienta es un árbol, tenemos un ranchito que mi suegro le dejó a mi esposo y tenía matas de pimienta, pero con la curiosidad de mi esposo sembró más pimienta y ahorita manejamos como 80 o cien matas de pimienta y mis hijos son los que ahora se encargan de todo eso"", comenta.
Sobre su vida cotidiana, tía Silvina, vestida con una blusa bordada por ella misma, comparte: ""Mi casita está en el Barrio Siete Huesos, retirado del centro de Copainalá, tiene 56 años que vivo ahí, hace tres meses que mi espeso falleció y ya vivo sola con un hijo, porque los demás ya tienen su hogar"".
Satisfecha y orgullosa
Silvina es la primera mujer que es homenajeada en un aniversario de la radio emisora XECOPA ""La voz de los vientos"", y ella acepta este reconocimiento con humildad, pero también orgullosa de lo que ha logrado en su vida: ""Ni con la llegada de mis hijos dejé de hacer lo que me gustaba, es mentira cuando dicen 'yo ya no puedo hacer esto porque ya tengo hijos', se puede cuando uno quiere"", asegura la artesana zoque, quien a estas alturas de su vida se siente muy querida y útil: ""Yo jamás pensaba que mi trabajo iba a valer, pero un día me dieron un lugar para enseñar bordado en la Casa de Cultura, ahí hicimos tapetes, canastas, panaderas y otros decorados. Yo me siento satisfecha, feliz. A pesar de que soy humilde y no tengo estudios, yo siento que la gente me quiere y eso me hace muy dichosa"".
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