Una de las grandes decepciones (y sorpresas) de este año fue que Game of Thrones no fue contendiente en los Emmy Awards, los cuales se celebraron en Los Ángeles, y esto hizo sufrir a muchos admiradores de su más reciente temporada.
La razón de que la serie no figurara en las nominaciones se debe a que fue estrenada fuera del periodo seleccionado por los premios para poder competir.
Las reglas de los Emmy estipulan que para poder competir, las producciones debían ser estrenadas entre el 1 de junio de 2016 y el 31 de mayo de 2017.
Así que hay que esperar hasta 2018 para saber cuántas categorías se llevarán los actores y directores, ya que no tenemos duda de que la serie arrasará con la premiación después de haber visto esta temporada.












