Carlos Ariosto Alonso, fundador del espacio Telar Teatro, ubicado en la 9ª Sur y 4ª Poniente, en Tuxtla Gutiérrez, concedió una entrevista para hablar sobre la experiencia de haber sido parte del Circuito Nacional de Artes Escénicas en Espacios Independientes, del programa Chapultepec: Naturaleza y Cultura.
Al respecto, el director teatral señaló que este evento impactó de forma muy positiva, ya que convocatorias de este tipo son necesarias para la reactivación de todos los espacios independientes, pues el programa constó de aproximadamente mil 750 funciones a lo largo y ancho de la República Mexicana.
Agregó que derivado de este circuito se pudo generar una red de creadores y teatristas, pues los mismos integrantes de los grupos se encargaron de gestionar todo, e incluso seleccionaron el lugar donde querían presentarse.
“El impacto radica en que proyecta a todos los foros y los conjunta con otros espacios hermanos que están en distintos estados, lo que nos lleva a conocer qué es lo que están haciendo en otros lugares y a retroalimentarnos a través de su quehacer escénico”, detalló.
Ariosto refirió que estas presentaciones les permitieron “obtener referencias del quehacer artístico de los grupos; hubo trabajos muy padres, que nos llevan a la reflexión para cuestionarnos qué estamos haciendo, cuál es nuestro discurso, cuáles son las temáticas, qué es lo que les inquieta en otros estados y cómo lo estamos resolviendo”.
Por último, indicó que Telar Teatro contó con la participación de cinco agrupaciones en su foro: dos locales, Confines Teatro con Ícaro, un viaje al fondo del océano, y Marabunta con La divinidad del monstruo, así como Persecuciones del grupo Nómada; Huasmole Corporativo con Rayos y centellas, y Pelo de Gato con la obra El Coyul.












