Los escenarios en los que el cineasta universal Luis Buñuel rodó la película mexicana Nazarín se recrean con todo lujo de detalles en un documental dirigido por Javier Espada que ha emprendido su propio viaje por salas y festivales de todo el mundo.
Buñuel (Calanda, España, 1900-Ciudad de México, 1983) fue una figura clave del movimiento surrealista del siglo XX, que estuvo olvidado durante décadas en España por su exilio.
El documental Tras Nazarín es un viaje a la memoria de cómo trabajaba Luis Buñuel, relata Espada, director del Centro Buñuel de Calanda (noreste de España), desde un aeropuerto en el que saca tiempo justo antes de volar hasta Roma para asistir a proyecciones del documental, y poco después de volver de Singapur. “No esperaba el éxito de este trabajo hecho con amigos, con poco presupuesto y como una historia personal, de esas que te eligen a ti”, reconoce.
El estreno del documental fue en Guadalajara (México) “con un pase muy especial”, y a partir de ahí no ha dejado de viajar por el mundo, combinando su proyección con la de la propia película. De momento, está previsto que vaya también a Argentina, Colombia o Irán. En cualquier caso, “no se trata de ir a festivales, lo que quiero es que lo vean estudiantes”, apunta.
El proyecto de Tras Nazarín surgió viendo las fotos que había tomado el propio Buñuel cuando en los años cincuenta del siglo pasado buscaba las localizaciones exteriores para la película. “Evocaban nostalgia de la infancia”, afirma el director.
Espada recorre en su documental las localizaciones de la película en Morelos, entrevista a actores, técnicos y amigos que participaron en el rodaje y revela fotografías que el cineasta español tomó antes de filmar, además de las realizadas en el set por Manuel Álvarez Bravo.
La película de Buñuel, que recibió el premio internacional del Festival de Cannes en 1959, es todo un testimonio “para cinéfilos y muy interesante para estudiantes de cine, para que sepan cómo trabajaba el cineasta”.












