Víctimas de su propia fama

"Los Ángeles * EL Universal. El declive de Mel Gibson, cuya carrera artística pende de un hilo tras las acusaciones de maltrato por parte de su ex pareja, recuerda otros casos de celebridades víctimas de su propia fama, incapaces de gestionar una exposición excesiva al ojo público.

Nadie dijo que el éxito fuera de fácil digestión. Recientemente, nombres tan conocidos como los de Lindsay Lohan y Paris Hilton han acaparado titulares por reincidir en sus escarceos con el alcohol y las drogas.

Lohan, que saltó a la palestra con tan sólo 12 años con ""The parent trap"" (1998) y se convirtió en ícono adolescente gracias a ""Mean girls"" (2004), ha dado con sus huesos en la cárcel dos veces en los últimos meses, mientras que Hilton, que tenía 20 años cuando empezó a hacerse un nombre como modelo, ya pasó 23 días tras los barrotes en junio de 2007.

Otros jóvenes como Heath Ledger o River Phoenix, y adultos como Michael Jackson o Marilyn Monroe, tuvieron menos suerte y fueron devorados por unos demonios interiores, que propiciaron un fin apresurado. Pero ¿qué motivos llevan a los famosos a perder el control sobre sus vidas de esa manera?

La propia Hilton admitió, al salir de la cárcel, que la fama le generaba ansiedad, ataques de pánico y claustrofobia, además de un terrible miedo a la soledad. ""A medida que la fama aumenta, también lo hace la soledad"", dijo Olga Gavilán, licenciada en Psicología, que cuenta con una experiencia en Los Ángeles (California) de más de 10 años.

""Aparentemente, todo el mundo te quiere y busca estar contigo, pero la realidad es que uno ya no sabe si es por ti mismo, por cómo eres o por el glamour y el dinero que te rodea"", añadió.

La realidad es que los famosos no pueden salir a la calle a tomar un café sin ser reconocidos. Y no todos consiguen sobrellevar de buen grado esa renuncia a la normalidad de la que goza la gran mayoría de la población.

Algunos, incluso, pierden los estribos y explotan en una violencia inesperada. Gibson es un buen ejemplo de ello. Tras 28 años de sólido matrimonio y siete hijos con Robyn, ahora su estabilidad ha cambiado radicalmente.

Pero su ex mujer asegura que ""nunca"" sufrió abuso ""físico o de ningún tipo"", a diferencia de lo que ha denunciado la ex novia del actor, Oksana Grigorieva, con quien Gibson tuvo una hija en octubre de 2009.

No obstante, Gibson ya avisó de lo que era capaz en julio de 2006, cuando fue detenido con niveles de alcohol en la sangre del 0,12 por ciento y trató a una policía de modo soez, se declaró dueño de Malibú y dijo que los judíos tenían la culpa ""de todas las guerras del mundo"".

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