De un solo golpe se están produciendo 100 películas mexicanas entre Guadalajara y España, que no solo serán la apuesta para nutrir a Youtube, la plataforma que, al momento, supera en visiones de pantalla a los gigantes internacionales streaming Disney y Netflix, sino que también saltarán a Claro Video.
Ya está terminada una quinta parte de estas: cada una cuenta con un promedio de un mes entre la preparación, el rodaje y la posproducción, con un presupuesto pequeño, pero que está dando oportunidades laborales a talentos locales tanto frente, como detrás de cámara.
Entre los títulos concluidos están El quinto partido, alusivo al próximo Mundial de Futbol y que espera salir en mayo; las comedias y dramas Una novia para Jorgito y Bajo las uña, al tiempo que se preparan otras como El representante, un thriller psicológico deportivo y un documental sobre la maternidad.
Estadísticas
La entrada mexicana a Youtube no es gratuita. El año pasado un análisis de Nielsen, compañía especializada en audiencias, medición de datos y su análisis, indicó que el tradicional canal de videos cuenta con 13.4 % de la audiencia televisiva, superando a Disney, que tiene el 9.4 %, y Netflix, que lleva el 8.8 %. Prime apenas y supera el 3 %.
Eso sí, el mismo texto aclara que el streaming de las notas rojas no ha perdido fuerza, pero tiene mucho de ella gracias a su flujo de estrenos originales y otros adquiridos. Pero ya no estará solo y además luchará contra la casi gratuidad “youtubera”.
Proyectos
“Youtube está aquí, está sucediendo, hay una nueva etapa y un lugar donde la gente está viendo contenidos; si antes alguien decía ‘mi película no puede estar en Youtube, sino en cines’, ahora la cosa ha cambiado y viene fuerte”, dice Liz Díaz, líder del proyecto de producción.
El concepto nació apenas el año pasado, cuando Díaz realizó un largometraje navideño integrado por tres cortos, pero éste terminó de editarse justo el 24 de diciembre y no quiso guardarlo un año. Así que decidió abrir el canal InCine y ahí los subió de manera independiente.
Hasta ahora contabilizan globalmente más de 140 mil visualizaciones, cifra que supera a 80 de los 93 filmes nacionales estrenados en salas comerciales el año pasado.
En paralelo, fue contratada para nutrir un próximo canal en Claro Video, pero nadie quería. Entonces le preguntaron por qué no las hacía ella misma. Liz aceptó sabiendo que el presupuesto era mínimo. “Dije ‘ok, las hago, pero que también vayan a web’, y se puede. Los canales de ‘streaming’ no se contraponen con Youtube y, aparte, se pueden ir monetizando, que es la tendencia más importante. Lo que se pide son mil suscriptores y 4 mil horas vistas de contenido en Youtube; nosotros ya superamos las 50 mil horas, pero nos faltan suscriptores, que esperamos pronto lleguen”.
Nada de videohomes
Díaz descarta que el modelo de producción de estas cintas sea similar al del videohome, que en la década de los años 80 y 90 explotó como la forma de hacer películas.
El videohome se filma en promedio en dos semanas, a bajo costo, teniendo a la acción y la violencia como los temas principales. “De entrada no tenemos ni eso ni ficheras, ni cosas del narco. Las nuestras son otro tipo de historias, algunas que ya se tenían. El tiempo no tiene que ver con la calidad, hay guiones que se han hecho con varios tratamientos y no les va bien a las películas”, apunta.
Cada película está dando empleo a entre 10 y 15 personas, entre elenco y equipo de producción, y entre los actores está Nacho Casano (Amores que engañan y Cupida) acompañando a talento jóvenes. “Es ir creando un ‘star system’ en Youtube y que luego brinquen a otro lugar”, añade.











