Los abogados de Rafael Caro Quintero se han quejado de incomunicación y aislamiento extremo en la cárcel de Brooklyn, Nueva York. Indicaron que con base en “mitos” le imponen restricciones carcelarias propias de un terrorista.
Sus abogados presentaron una carta al juez Frederic Bloc, en la que dicen que “el Sr. Quintero está esencialmente confinado en una celda pequeña y sin ventanas. Permanece solo en esta celda 23 horas al día de lunes a viernes; los fines de semana está confinado las 24 horas del día y no se le permite hacer ejercicio.
“Sus comidas se le entregan a través de una ranura en la puerta; come solo. La luz permanece encendida en todo momento. Con un aire acondicionado irregular, a menudo carece de suficiente ropa de abrigo o mantas para evitar temblar”.











